Viernes 28 de Diciembre de 2012
Lanzada por la Nasa en 2001, la sonda de anisotropía de microondas Wilkinson (WMAP), ha revolucionado lo que se sabe del Universo. Dirigido por el astrofísico Charles L. Bennett, de la Universidad Johns Hopkins, el equipo científico de la nave ha determinado, con un alto grado de precisión, no solo la edad del Universo, sino también la densidad de los átomos, la densidad de toda la demás materia no atómica o la época en que las primeras estrellas comenzaron a brillar, cuando el universo tenía unos 400 millones de años de antigüedad..
Ahora, dos años después de que la sonda fuera retirada, los investigadores han revelado sus conclusiones finales, basadas en un total de nueve años de observaciones. Según explican, los nuevos conocimientos adquiridos sobre algunos aspectos del Universo son cerca de 68.000 veces más precisos, convirtiendo la cosmología de ser "con frecuencia un campo de la especulación salvaje a una ciencia de precisión".
La foto del Universo "cuando era un bebé" tomada por WMAP mapea el resplandor del Universo joven y caliente, en un momento en el que tenía solo 375.000 años de edad, una pequeña fracción de su edad actual de 13.770 millones años.
Los patrones en esta imagen de "recién nacido" se utilizan para conocer lo que pudo haber sucedido antes y lo que ocurrió después durante los miles de millones de años desde los primeros tiempos. La cosmología basada en el Big Bang, que postula que el Universo ha estado expandiéndose y enfriándose desde entonces, ahora está sólidamente apoyada, según WMAP.
Las observaciones de WMAP también apoyan la teoría de la "inflación", que dice que el Universo sufrió un dramático período inicial de expansión, con un crecimiento de más de un billón de billones de veces en menos de un billón de una billonésima parte de segundo. Durante esta expansión se generaron pequeñas fluctuaciones que con el tiempo crecieron hasta formar galaxias.
El universo comprende solo un 4,6 por ciento de átomos. Una fracción mucho mayor, el 24 por ciento, es un tipo diferente de materia que tiene la gravedad, pero que no emite ninguna luz, la llamada materia oscura. El resto corresponde a la misteriosa energía oscura, una fuente de anti-gravedad que está impulsando la aceleración de la expansión del Universo.