La Nasa confirmó que hay agua en la Luna
La Agencia Espacial de Estados Unidos (Nasa) anunció ayer el hallazgo de "cantidades importantes" de agua en la Luna, lo que abre un nuevo capítulo en la exploración del satélite terrestre. La agencia había hecho impactar un cohete y una sonda en un cráter de gran tamaño en el polo sur de la Luna esperando detectar hielo en su superficie.

Sábado 14 de Noviembre de 2009

La Agencia Espacial de Estados Unidos (Nasa) anunció ayer el hallazgo de “cantidades importantes” de agua en la Luna, lo que abre un nuevo capítulo en la exploración del satélite terrestre.
  La agencia había hecho impactar un cohete y una sonda en un cráter de gran tamaño en el polo sur de la Luna esperando detectar hielo en su superficie.
  Los científicos que han estado estudiando los datos ahora aseguran que los instrumentos diseñados para captar información durante el impacto encontraron importantes cantidades de vapor de agua en la nube de escombros.
  Un investigador describió el hallazgo como el equivalente a “una docena de recipientes de dos galones” de agua que hubiesen saltado por el aire.
  La nube de vapor de 1,6 kilómetro de piedras y polvo fue capturada por el llamado Satélite Sensible de Observación del Cráter Lunar (LCROSS por sus siglas en inglés) el mes pasado cuando lo hizo impactar en un cráter cerca del polo sur de la Luna
  Los investigadores pudieron analizar el polvo, el vapor y las rocas que fueron levantadas por el choque, que se produjo en una zona que no recibe luz solar y tiene temperaturas promedio de 240 grados bajo cero.
  La existencia de agua congelada en cráteres en los polos lunares ya había sido postulada por los científicos pero no había sido confirmada.
  La identificación de hielo en la nube de escombros es importante desde el punto de vista científico, pero además, como señaló el periodista de la BBC para asuntos científicos, Paul Rincon, porque una fuente de agua en la Luna podría ser vital para la exploración espacial humana en el futuro.
  La Nasa planea volver a enviar astronautas al satélite lunar en 2020, y aspira a establecer una base habitada por humanos que sirva de puente para los viajes espaciales más ambiciosos, entre ellos a Marte.
  La información reunida sobre el agua puede proveer datos claves sobre la historia de la Luna y el sistema solar en general, así como las evidencias congeladas en las regiones polares terrestres aportaron pistas sobre la historia y el clima del planeta Tierra, agregó el científico.
  “Realmente es como un desván repleto de polvo del sistema solar”, dijo el científico de la Nasa Mike Wargo.

Antiquísimo. Para los científicos de la Nasa es posible que el agua congelada haya permanecido en los cráteres de la Luna durante miles de millones de años, porque el fondo nunca fue alcanzado por la luz solar, lo que protege al hielo de cualquier evaporación.
  La misión LCROSS y su satélite compañero LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) fueron diseñados para estudiar las condiciones en la Luna para un regreso del hombre. La meta final es saber si se pueden establecer allí bases permanentes.
  El hallazgo puede tener implicaciones en cómo se trabajará en las misiones futuras, ya que abre la opción de contar con agua potable o incluso de convertirla en oxígeno respirable o combustible para las naves, dijo Wargo.
  De ser así, la colonización del satélite quedará a un paso, permitiendo el asentamiento de bases lunares permanentes.
  El impacto de la misión sobre el cráter Cabeus, situado cerca del polo Sur lunar, está destapando “un arcón de sorpresas”, según aseveró uno de los responsables del experimento.
  La misión LCROSS estaba formada por dos naves, una de ellas era el cohete que penetró en la superficie lunar y la otra es una pequeña estación que recibía y anotaba datos sobre los resultados del impacto. Habían sido lanzadas el 18 de junio último desde Cabo Cañaveral, en Florida (EEUU).