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La Municipalidad está dispuesta a reglamentar un picódromo nuevo

Quinta a fondo. La intendenta rosarina Mónica Fein aseguró que se confeccionará una normativa para que “el inversor privado conozca las reglas de juego”.

Jueves 14 de Abril de 2016

El Ejecutivo local está dispuesto a avanzar en la reglamentación para la instalación de un picódromo en la ciudad. A más de dos años de la aprobación en el Concejo Municipal, la Intendencia busca elaborar y darle bríos a un marco regulatorio para esta actividad deportiva, que tanto debate y polémica levantó en los últimos años.
  La idea de la intendenta Mónica Fein y los responsables del área es que los privados puedan conocer las reglas de juego para decidirse a invertir en Rosario. “Vamos a reglamentar y llamar a los privados que quieran invertir y podrán hacerlo a través de una licitación. Creemos que es algo que puede resolver la actividad privada y que le otorgará más seguridades a las calles rosarinas, porque ubicaría esa actividad en un lugar acorde”, le confió a La Capital la mandataria el fin de semana pasado tras la carrera de Súper TC 2000 en el autódromo de Rosario.
  En ese sentido, Fein precisó que “vamos a reglamentar para que el privado que esté interesado sepa cuáles son las reglas de juego. Y lo que se saque de ese picódromo, puede llegar a venir al autódromo, para continuar las obras que necesita”.
  La intendenta reveló que el objetivo de esta iniciativa es “reinvertir y que la gente venga al autódromo, que use nuestros hoteles, nuestros restaurantes y que los rosarinos disfruten de esta ciudad”.
  “Esta  semana vamos a reglamentar el picódromo”, aseguró la mandataria, como para dejar en claro las intenciones que persigue su gestión en este momento.
  Según estimaciones, la inversión para construir un picódromo de las características planteadas demandaría de 10 a 12 millones de pesos.
  Uno de los principales impulsores de esta iniciativa fue el ex concejal del PRO, Rodrigo López Molina, quien había logrado que el Concejo aprobara su propuesta pero hasta el momento no se había avanzado en generar instrumentos normativos para que la actividad de las picadas se instale en Rosario.
  Fuentes cercanas al gabinete municipal apuntan que se piensa en una pista de más de 800 metros lineales, con todos los servicios complementarios necesarios para este tipo de carreras, como boxes, sanitarios e iluminación.
     Además, aseveraron que en cualquier caso, el trazado tiene que estar alejado más de 400 metros de la zona residencial más cercana.
  De acuerdo a algunos trascendidos, en este tiempo que transcurrió desde la aprobación del Concejo se acercaron algunos emprendedores privados a analizar zonas para ejecutar las obras. Pero ante la falta de una reglamentación que avale y asegure cualquier inversión, muchos no volvieron a preguntar por el tema.
  Algunos apuntan zonas disponibles en barrio Saladillo, en la zona de Puente Gallego, en el límite con Ibarlucea, en Bella Vista o al final de avenida Uriburu.
  Si la reglamentación prospera y se consiguen inversores, la instalación de un picódromo sería un aporte de valía para la ciudad ya que además de conformarse en escenario apropiado para especialidades de velocidad, también eliminaría las carreras ilegales de las calles, que tantos problemas causan en la nocturnidad rosarina.
 

Se perdieron tiempo y oportunidades

El edil del PRO, Carlos Cardozo, vicepresidente del Concejo, apuntó que “nos pone contentos que finalmente se termine reglamentando el picódromo, nos parece un buen paso adelante. Lo único que nos preocupa es que perdimos mucho tiempo y muchas oportunidades de conseguir inversores. El proceso fue excesivamente lento. Si hubiera sido más rápido, por ahí hoy tendríamos el picódromo construido”, remarcó y se encargó de advertir: “Le vamos a pedir especialmente al Ejecutivo que publicite el tema para poder atraer inversores”.

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