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La Municipalidad clausurará hoy Esperanto por sumar infracciones

El Ejecutivo aplicará la sanción al bar nocturno una vez que se expida la Justicia de Faltas. El cierre será por unos 45 días. Le labraron cinco actas, tres por tergiversar el rubro.

Viernes 19 de Octubre de 2012

El municipio clausurará hoy Esperanto. Una vez que reciba la resolución de la Justicia de Faltas, la Dirección de Inspección cerrará por unos 45 días el polémico local de Roca y Zeballos tras sumar cinco faltas en sólo ocho fines de semana de funcionamiento, las más graves por tergiversación de rubro. El responsable del bar con amenización musical confirmó que acatará la decisión y anunció que se iniciaron obras para atenuar los ruidos molestos a los vecinos.

En el Ejecutivo trabajaban anoche con la hipótesis de efectuar la clausura en horas del mediodía. Daban por descontado que por la mañana se iba a oficializar la decisión del juez de Faltas interviniente de sancionar al local, tras las actuaciones remitidas por Inspección.

Un elemento reforzó el escenario contemplado en el Palacio de los Leones: durante las 48 horas que el magistrado dio a los empresarios responsables del local para que efectuaran su descargo, nadie replicó las actas de los inspectores municipales.

El subsecretario de Prevención y Seguridad Ciudadana, Luis Baita, aclaró que "hasta tanto se reciba la resolución de la Justicia de Faltas no habrá ninguna actuación adicional. La Intendencia ha sido muy respetuosa de la legalidad de los procedimientos, detectó anomalías, elevó las actas al juez y ahora está a la espera de las novedades del caso".

No obstante ello, el funcionario admitió que para el gobierno municipal las irregularidades corroboradas en Roca y Zeballos "fueron reiteradas y graves, dos elementos que el juez de Faltas seguramente tendrá en cuenta en su resolución".

Las actas labradas por los agentes municipales fueron cinco en ocho fines de semana. Tres por tergiversación de rubro y dos por no cumplimentar con la disposición de mesas y sillas de acuerdo a la capacidad del salón retirando parte del mobiliario para que las personas bailaran.

Baita recordó que días antes de habilitarse el local como bar con amenización musical, tras frenar los vecinos con sus firmas la apertura del boliche pretendido por los empresarios, la Municipalidad les advirtió que iba a ser rigurosa con los controles.

"Con todos los locales que cuentan con actividad nocturna somos estrictos en el cumplimiento de la ordenanza, pero este caso tenía sus particularidades que ameritaban una mayor fiscalización", apuntó.

Pese a la advertencia municipal y al fuerte celo de los vecinos de la zona, quienes se convirtieron en virtuales inspectores ciudadanos, "los empresarios tuvieron una conducta incorrecta. Fueron persistentes en las infracciones, en faltas que no son menores como tergiversación de rubro", destacó Baita.

Ante las versiones sobre la inminente clausura de Esperanto, el titular de la franquicia, Hernán Capucci, sostuvo que "si para la Municipalidad es conveniente la clausura, se respetará".

El empresario reconoció que se detectaron "inconvenientes de insonorización" en el bar, razón por la cual desde el miércoles comenzaron "a trabajar" en su resolución. Y, este fin de semana el bar permanecerá cerrado, independientemente de las actuaciones municipales (ver aparte).

Luego, Capucci fue más allá y llamó a la pacificación de las relaciones con los vecinos del bar. "Es bueno de a poco lograr una convivencia, escuchar tanto a los vecinos como a la Municipalidad. No se trata de coincidir o no", dijo en declaraciones radiales.

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