La muerte de un preso en foco de Asuntos Internos
Dos policías que estaban de guardia en la alcaidía de Jefatura la madrugada del sábado pasado, cuando un preso falleció un día después de denunciar amenazas de muerte, prestaron declaración informativa ante la Dirección de Asuntos Internos, que investiga el caso. Mientras tanto el abogado de Enrique Alfredo Bin, el interno que apareció ahorcado en una celda de aislamiento, solicitará la "habilitación de feria" para que la muerte se investigue durante el receso judicial de invierno.

Lunes 06 de Julio de 2009

Dos policías que estaban de guardia en la alcaidía de Jefatura la madrugada del sábado pasado, cuando un preso falleció un día después de denunciar amenazas de muerte, prestaron declaración informativa ante la Dirección de Asuntos Internos, que investiga el caso. Mientras tanto el abogado de Enrique Alfredo Bin, el interno que apareció ahorcado en una celda de aislamiento, solicitará la "habilitación de feria" para que la muerte se investigue durante el receso judicial de invierno.

Los dos efectivos que estaban de guardia en el sector de la alcaidía donde estaba alojado Bin declararon sin que pesen imputaciones en su contra. Según fuentes de la causa, dijeron que Bin estaba alojado solo y que habían tenido el último contacto con él a las 22 de la noche anterior, cuando se cierran las puertas del pabellón.

Los agentes volvieron a dirigirse a la celda de Bin para la inspección de rutina a las 7 de la mañana siguiente. Fue entonces cuando, según relataron, lo encontraron suspendido de una ventana de la que se había colgado usando una sábana. De acuerdo con el relato de fuentes policiales, los detenidos que estaban alojados en celdas cercanas a la de Bin también prestaron declaración y dijeron que no escucharon ruidos extraños ni oyeron que el preso gritara o hablara durante la noche.

La acusación.Bin estaba detenido bajo acusación de matar a su sobrinita de 4 años. La nena, Camila, murió de un escopetazo en el criadero de chanchos de Ibarlucea donde vivía con sus abuelos paternos, su tía discapacitada de 14 años y su tío Enrique. Bien primero reconoció haber disparado accidentalmente la escopeta pero luego le dijo a la jueza María Laura Sabatier que se había implicado para proteger a su hermana de 14 años.

Estaba alojado en el pabellón 3 de la alcaidía. El jueves pasado llamó a su abogado, Fabián Sardo, para contarle que había un plan para asesinarlo porque se había deslizado entre los presos que él había abusado sexualmente de la nena, algo por lo que no recibió imputación judicial. Le dijo a su defensor que los policías de la guardia eran parte del complot para asesinarlo. Esa tarde la jueza en turno, María Luisa Pérez Vara, dispuso su traslado a una celda individual. La mañana del viernes Bin declaró en tribunales y volvió a reclamar que lo sacaran de la alcaidía. El sábado apareció ahorcado.

"Me van a matar. Me van a hacer boleta", le dijo Bin a su abogado. "Me llamó por teléfono con un temor terrible. Decía que el problema era con los otros presos y con los propios policías. Que habían visto en un noticiero que la autopsia de la nena había detectado abusos sexuales y que por eso le tomaron bronca", reveló el abogado.

La policía indicó que Bin se suicidó pero sus familiares sostienen que lo mataron, que el cuerpo presentaba un golpe en la frente y cortes en las muñecas. Según un investigador, esos cortes eran de antigua data y no se constató otra hipótesis que la de un suicidio. Relató que la jueza Pérez Vara, la fiscal Isabel Más Varela y un forense del Instituto Médico Legal constataron que el cuerpo colgaba de una ventana ubicada junto a la puerta de la celda. El cadáver, indicó, no estaba completamente suspendido: tenía la espalda contra la pared, la cadera en el aire y los pies apoyados en el piso. El abogado Sardo pretende que se profundice la pesquisa y por eso pedirá que la causa siga tramitándose durante la feria judicial de julio.

Interrogaron a los custodios del interno que denunció amenazas y apareció ahorcado en su celda