Lunes 12 de Octubre de 2009
Respondo a la carta de lectores del domingo 11 de octubre enviada por Vanessa Perretta. El autódromo municipal, mal ubicado desde su construcción, debería ser objeto de debate en el Concejo Municipal a efectos de proceder a su traslado a un espacio de la ciudad que no moleste a nadie. No es justo (y así lo determinó un juez) que los miles de vecinos que vivimos en la zona oeste desde muchos años antes que se instalara este autódromo tengamos que soportar no sólo el estruendo de los motores el día de la competencia, sino también los ensayos previos y a su vez las picadas de autos y motos todos los fines de semana hasta altas horas de la madrugada. Nuestra ciudad de Rosario, con más de un millón de habitantes, de los cuales 350 mil viven en asentamientos irregulares, no se va a desarrollar por la actividad automovilística –la ciudad de Santa Fe es un claro ejemplo de esto–. No nos equivoquemos rosarinos, nuestra querida ciudad crece por el enorme esfuerzo de sus ciudadanos, sus comerciantes emprendedores, pequeños y medianos empresarios que arriesgan, empleados y obreros que trabajan de sol a sol, y a pesar del despilfarro de los fondos públicos que hacen las actuales autoridades municipales desde hace ya casi 20 años que administran.
Victor Del Frate,
victordelfrate@gmail.com