Lunes 06 de Julio de 2009
"He tenido que convencer a Rachel Weisz de que durante el rodaje de la película sólo tenía que enamorarse del cielo. Debía encontrarse con su personaje (Hypatía) y además tenía que sentirse una filósofa", dice el director Alejandro Amenábar sobre su nueva película, "Agora", la quinta de su cosecha tras el reconocimiento internacional de "Mar adentro" (Oscar a la mejor película extranjera en 2005) y su segunda producción rodada en inglés después de "Los otros". Además, se trata del filme más ambicioso del cineasta nacido en Chile en 1972 y criado en España desde 1973.
La película, que tendrá su estreno mundial en septiembre y que sólo un grupo de privilegiados pudo ver en el último Cannes, creó mucha expectativa en el mundo del cine y cierta suspicacia ante el tratamiento que Amenábar le dará a la mítica científica alejandrina, cuya singular personalidad dentro de la durísima época en la que tuvo que vivir y, sobre todo, su terrible final, hicieron que su figura se haya analizado desde múltiples perspectivas.
También, "Agora", narra la épica lucha por defender el legado de la cultura occidental en un lugar emblemático para el saber universal, la ciudad de Alejandría, y en un momento crucial en la historia de la humanidad, el ascenso del cristianismo, a través de la utilización de efectos visuales de última generación combinados con sólidos decorados y acciones reales. "La pensé durante unas vacaciones observando tranquilamente el cielo con una oscuridad tan privilegiada como la que hay en Canarias", cuenta Amenábar sobre el proyecto. "A mí la física nunca me interesó porque soy de letras, pero comencé a leer libros de astronomía. Esta lectura me trasladó a la convulsa ciudad de Alejandría. Un espacio donde la convivencia entre paganos, judíos y cristianos era muy complicada. Poco a poco, sentí la fuerza interior de contar la historia", añade Amenábar sobre el drama que crece en los días de decadencia del Imperio Romano.
Un sentimiento. En torno a Hypatía sólo hay ciencia y un final trágico. "Agora es un sentimiento intelectual", sintetiza Amenábar. "Aquí no existe una maravillosa historia de amor y si la hay nunca es entre dos personas... En Hypatía hay un amor a las estrellas. En este sentido, me divierte la idea de especular y, sobre todo, transmitir un conocimiento algo más profundo en torno a la figura de una mujer irrepetible, de la que no se ha escrito demasiado. Ella nunca se enamoró y tuvo que vivir en una sociedad machista, como lo son todas", critica el director de la polémica película "Tesis".
En la producción, financiada por Telecinco y que se grabó en varias localizaciones de Malta, además de la actriz británica Rachel Weisz, ganadora del Oscar por "El jardinero fiel" y conocida por el gran público por títulos como "La Momia", participaron Max Minghella, Oscar Isaac, Sami Samir, Michael Lonsdale y Rupert Evans. "En «Agora" le damos al espectador un buen plato de astronomía", señala el autor de "Abre los ojos", película por la que fue nominado a tres Goya en 1998.