Jueves 15 de Octubre de 2009
La memoria es uno de los ejes que estructurará la presencia de Argentina en la Feria del Libro de Frankfurt, Alemania, en 2010.
La actual edición de la feria de Frankfurt tuvo ayer un anticipo de la propuesta argentina en la mesa redonda "Memoria y Literatura", donde intervinieron los escritores Osvaldo Bayer, Mempo Giardinelli y Sergio Olguín, con coordinación de la periodista Mora Cordeu.
"La obra de cada uno de estos escritores está atravesada por la memoria", señaló Cordeu al inicio de la charla, para insistir luego en la íntima relación entre memoria e identidad.
Osvaldo Bayer, el ya octogenario autor de "La Patagonia Rebelde", que vive entre Argentina y Alemania, se refirió a los modos en que la literatura se vincula con los hechos históricos: "La realidad es la que tiene la más absoluta de las fantasías. Si describimos la realidad llegamos a la literatura más pura que hay", señaló.
Como ilustración de su aserto leyó, tras recordar las raíces alemanas de Roberto Arlt, un texto del escritor incluido en su propia obra "Severino di Giovanni. El idealista de la violencia" (1970). Según Bayer, fue Arlt quien con mayor precisión y menos adjetivos describió el fusilamiento del anarquista Di Giovanni en su aguafuerte "He visto morir", que escribió para el diario El mundo, tras ser testigo de la ejecución.
Sergio Olguín, autor de "Lanús" (2002), señaló por su parte que cuando se escribe no piensa que se trabaje con la memoria: "Uno trabaja con el presente, y la memoria es aquello que va quedando, como en el caso de Arlt, y que se convierte en memoria para los lectores posteriores".
"Cuando Germán Rozenmacher escribió «Cabecita negra» no pretendía trabajar con la memoria; tampoco Borges y Bioy al escribir «La fiesta del monstruo». Pero para nosotros hoy esos textos son memoria", ejemplificó. "En mi caso, la memoria se relaciona con los recuerdos, que son una versión íntima de la memoria pero con consecuencias sociales", agregó el autor de "El equipo de los sueños" (2004).
El chaqueño Mempo Giardinelli habló de "una especie de confusión semántica entre historia, recuerdo y memoria". "El recuerdo es íntimo y es disparador literario, la historia sería quizá el recuerdo canonizado, y la memoria funciona más como interrogación", aclaró el autor de "Santo oficio de la memoria" (1991).