Lunes 06 de Diciembre de 2010
Nos ha dado gran alegría y satisfacción ver cómo con el esfuerzo de profesionales comprometidos, con familias no intimidadas ante la adversidad, con escuelas que apuestan a la inclusión Juliana, Fernanda y Leandro pudieron hacer realidad el sueño anhelado por muchos padres. Ellos tres han logrado egresar de 5º año de la escuela secundaria común, lo que puede ser un acontecimiento habitual en la vida de las familias. Pero si aclaramos que ellos nacieron con síndrome de Down, el hecho se vuelve extraordinario, así como el nacimiento de un hijo con esta enfermedad impacta para siempre el escenario familiar acrecentando el aprendizaje diario de ser padres; también el camino recorrido por ellos en la escuela común, deja una huella profunda no solo en las instituciones educativas, sino también en sus compañeros de aula, a quienes les deja una experiencia mucho más enriquecedora, más completa, más humana. Experiencia que se transmitirá a otros ámbitos, como la onda expansiva de una piedra arrojada al agua.
Y ese es el poder innovador de estas experiencias. Compartir espacios y tiempo con personas que tienen otras realidades, en una sociedad que no facilita las cosas; genera nuevas vivencias a padres, hermanos, compañeros, docentes, profesionales y sus presencias van transformando esa sociedad que nos muestra que comienza a entender que puede haber espacio para todos. Felicitaciones y gracias entonces a Juliana, Fernanda y Leandro, a sus familias, dos de ellas fundadoras de Aisdro, a sus docentes, a sus compañeros, a directores que se animaron al desafío; por este enorme empujón a la esperanza de una sociedad más inclusiva, más justa. Pero por sobre todo gracias a Juliana, Fernanda y Leandro, porque en ese surco sembrado por ustedes crecerán más flores diversas, y porque sus proyectos no terminan aquí; van por más. Una escritora, otra artista plástica, otro músico. Ellos se permiten tener deseos de continuar, que podrán ser habituales, pero si aclaramos que ellos nacieron con síndrome de Down, el hecho se vuelve extraordinario.
Aisdro
(Asociación para la Inclusión de las Personas con Síndrome de Down de Rosario)