La mayor selva puede ser un gran laboratorio de medicinas naturales
El 70 por ciento de los medicamentos contra el cáncer son productos naturales o derivados de compuestos naturales, y la selva amazónica es la más grande del mundo: un gran caldero de biodiversidad que ya ha producido medicamentos para enfermedades como la malaria. Hallar material adecuado no es fácil en una selva que alberga hasta 400 especies de árboles y muchas más de plantas en una superficie de una hectárea.

Lunes 30 de Noviembre de 2009

El 70 por ciento de los medicamentos contra el cáncer son productos naturales o derivados de compuestos naturales, y la selva amazónica es la más grande del mundo: un gran caldero de biodiversidad que ya ha producido medicamentos para enfermedades como la malaria.
  Hallar material adecuado no es fácil en una selva que alberga hasta 400 especies de árboles y muchas más de plantas en una superficie de una hectárea.
  Los científicos esperan que la creciente preocupación por el medio ambiente y el aumento de los esfuerzos gubernamentales por reducir la destrucción del Amazonas por parte de rancheros y leñadores revierta la marea en favor de las industrias forestales sustentables.

Reglas claras. “Si tuviésemos reglas claras, podríamos atraer a científicos de todo el mundo y hacer de gran parte del Amazonas un enorme laboratorio”, dijo el doctor Drauzio Varella, un conocido escritor que saltó a la fama en 1999 con su libro y película basada en su labor médica en Carandiru, una brutal prisión de San Pablo.
  El oncólogo Varella e investigadores de la Universidad Paulista están autorizados a estudiar muestras del Amazonas.
  En más de una década de búsqueda, el grupo llevó a su laboratorio en San Pablo 2.200 muestras de este afluente del poderoso y oscuro Río Negro, de las cuales 70 han mostrado algún efecto contra los tumores.
  Un producto natural usado para combatir el cáncer es el taxol, droga de quimioterapia que proviene de la corteza del árbol llamado tejo del Pacífico.
  “Estamos lejos de descubrir una verdadera medicina que pueda curar un tipo de cáncer pero contamos con fuertes signos de que algunas plantas poseen sustancias que inhiben el crecimiento de tumores”, dijo Mateus Paciencia, un botánico de 34 años.