La marca "Rich" se queda en Rosario
La marca "Rich" se queda en Rosario. El mismo empresario que hace poco tiempo había comprado el inmueble de San Juan 1031, donde funcionó por casi 76 años uno de los íconos gastronómicos de la ciudad, adquirió ahora en licitación el nombre con el que se hizo famoso el restaurante. Se trata del propietario del supermercado Micropack, Lucio Di Santo, aunque nadie arriesga que su proyecto sea relanzar el comercio.

Martes 10 de Noviembre de 2009

La marca "Rich" se queda en Rosario. El mismo empresario que hace poco tiempo había comprado el inmueble de San Juan 1031, donde funcionó por casi 76 años uno de los íconos gastronómicos de la ciudad, adquirió ahora en licitación el nombre con el que se hizo famoso el restaurante. Se trata del propietario del supermercado Micropack, Lucio Di Santo, aunque nadie arriesga que su proyecto sea relanzar el comercio.

Di Santo se quedó primero con el inmueble y ahora con la marca, después de que una primera subasta quedara vacante por falta de oferentes. En esta segunda licitación se bajó la base, que era del orden de los 25 mil pesos. De esta manera, quedaron en las mismas manos el inmueble y la marca, lo que facilitaría el desarrollo de cualquier emprendimiento futuro.

La novedad se conoció ayer, aunque en medio de cierto hermetismo, ya que no están todavía terminados los trámites de la licitación, como la notificación a las partes.

El Rich se cerró cuando estaba a punto de cumplir 76 años desde su inauguración, el 11 de mayo de 1932. Por sus mesas pasaron figuras de la política, la cultura, el deporte y el espectáculo, desde Lisandro de la Torre y Enzo Bordabehere, hasta Luis Sandrini, Mirtha Legrand, Atahualpa Yupanki, Osvaldo Pugliese y Mercedes Sosa.

Los ex empleados de la firma formaron después una cooperativa de trabajo, pero al tiempo, de los 40 trabajadores que comenzaron el emprendimiento, habían quedado sólo 24. La fecha límite que le había otorgado el juez para la explotación del comercio gastronómico fue febrero de 2008, pero el entusiasmo finalizó antes y el inmueble se puso a la venta.

El local tenía espacio para 180 comensales y fue un restaurante reconocido por sus buenas pastas, carnes y postres. El cierre definitivo se dio con la promesa de habilitarlo en otra zona de la ciudad, pero finalmente no se concretó. Ahora se reabren esas posibilidades.

El inmueble tiene una dimensión de 330 metros cuadrados (11 x 30) aproximadamente y está situado en un lugar estratégico de la ciudad, frente al Centro Cultural Bernardino Rivadavia.