La mala vida de ricos y famosos
Casi dos semanas antes que una jueza la sentenciara a prisión, Lindsay Lohan había declarado declaró ante un jurado cómo las huellas que dejó un ladrón en las paredes de su casa...

Miércoles 01 de Septiembre de 2010

Casi dos semanas antes que una jueza la sentenciara a prisión, Lindsay Lohan había declarado declaró ante un jurado cómo las huellas que dejó un ladrón en las paredes de su casa la dejaron tan nerviosa que tuvo que mudarse.
  Momentos después el actor Orlando Bloom le dijo al mismo panel que un robo en su casa lo hizo desconfiar de todos a su alrededor, especialmente tras darse cuenta de que su colección de relojes que con tanto cuidado guardaba había sido saqueada.
  Los testimonios de Lohan, Bloom y otras cuatro celebridades a finales de junio ante un jurado de acusación en el condado de Los Angeles pasaron desapercibidos. Pero sus declaraciones ayudaron a acusar a cinco jóvenes que las autoridades dicen ansiaban desesperadamente lo que las estrellas tenían y estaban dispuestos a cortar rejas para conseguirlas.
  Las reacciones ofrecen el recuento más detallado hasta el momento de la angustia personal que sufrieron varias celebridades por el brote de robos entre octubre del 2008 y agosto del 2009. Un miembro de la banda se declaró culpable de un delito menor y pasó un tiempo en prisión; los otros cinco serán enjuiciados a fin de mes.
  La declaración de Lohan tipificó el temor de aquellos cuyas residencias habían sido fichadas: “Esa noche volví a la casa y me sentí, para ser honesta, tan violada e incómoda que literalmente empaqué tanto como pude”, dijo Lohan al panel. “Porque no era por las cosas que se llevaron, sino el hecho de que alguien entró al único espacio privado que tengo en mi vida en este momento”, subrayó la actriz.
  Uno a uno, Rachel Bilson, Audrina Patridge y Paris Hilton también resumieron para los jurados cómo entraron a sus hogares supuestamente seguros en Hollywood Hills para encontrar que fueron registrados y saqueados.
  Brian Austin Green le dijo al jurado que el robo en su casa — el último de la serie — fue tan sigiloso que simplemente pensó que había puesto sus objetos en algún lado que no recordaba. No fue sino hasta que un detective lo llamó y le dijo que su pistola Sig Sauer había sido recuperada que se dio cuenta de lo ocurrido. l (AP)