La localización de la tumba se había perdido

Martes 30 de Junio de 2009

El arqueólogo del Vaticano Giorgio Filippi dirigió las excavaciones desde 2.002 hasta septiembre de 2006. "El sarcófago que localizamos es en todo caso aquel que desde el año 390 se presenta como la tumba de San Pablo", independientemente del hecho de que realmente se hayan encontrado dentro de él alguna vez los restos del apóstol.

"La cripta con el ataúd estuvo cerrada desde 1545", explicó Filippi. Debido a reformas y a un devastador incendio, la noción de la localización exacta de la tumba se perdió.

Los arqueólogos hallaron el sarcófago romano el año pasado. Estaba localizado aproximadamente medio metro por debajo de una antigua cubierta de mármol, con la inscripción "Pavlo Apostolo Mart" (al apóstol y mártir Pablo).

La tapa del sarcófago presenta una apertura de alrededor de diez centímetros con forma de embudo, que probablemente servía para introducir restos de tela en su interior, que luego se convertían en reliquias por el contacto directo con el cadáver. Esta práctica era habitual, dado que se prohibía que los cuerpos de los santos fueran llevados como reliquias a otros sitios.

La apertura del sarcófago también permitirá saber si también se halla la cabeza de San Pablo, quien fue decapitado por orden de Nerón en el año 65 después de Cristo.