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La llama encendida

La ilusión auriazul está al máximo. Se vivió en la previa y creció con el 1-0.

Jueves 28 de Abril de 2016

Ovación / En Porto Alegre.- La jornada deambuló con un sol de mañana y una tarde nublada que bajó la temperatura de manera considerable. Quizás demasiado por tratarse de la tierra donde generalmente en esta época parece primavera. Pero en el Arena do Gremio hubo mucho calor que le pusieron los torcedores y la banda canalla que llegó por vía terrestre desandando los 1.200 kilómetros o en avión, que demanda sólo lo que dura un partido: noventa minutos.

Tres horas antes del inicio muchos canallas (pudieron viajar tras la prohibición de la Conmebol, ante Nacional) enfundados con casacas y camperas con los colores auriazules fueron pintando los alrededores del increíble estadio, a metros de los simpatizantes del anfitrión, que hacían sonar las bombas de estruendo.

Un auto con la inscripción "Los guerreros" y una decena de hinchas calentaban la garganta en la fría noche de Porto Alegre. Ilusionados con el equipo de Coudet y esperando a esa hora dar un golpe en el primer duelo de octavos.

A partir de las 20 los canallas fueron ingresando y colgando sus trapos en el templo, un estadio para más de 60 mil espectadores sentados que causa envidia sana.

A la hora de la verdad el sector designado para los canallas lució colmado y con los colores azul y amarillo resaltando entre las butacas de celeste intenso. Mientras, la música de cancha mostraba en dos pantallas gigantes el grito sagrado de distintos partidos de Gremio y el festejo de sus torcedores. Una puesta en escena que daba la sensación de cine o teatro. Raro para lo habitual en nuestro fútbol.

En este clima los "guerreros" dieron el presente y alentaron al conjunto del Chacho con la llama de la ilusión encendida.

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