Miércoles 28 de Noviembre de 2012
La ley de residuos informáticos, que obtuvo media sanción del Senado, perdería hoy estado parlamentario cuando la Cámara de Diputados de la Nación finalice su última sesión ordinaria del año sin tratarla.
Así lo anticipó a La Capital, y lo dio por hecho, el presidente de la comisión de Medio Ambiente de la Cámara baja, el radical Juan Francisco Casañas, quien planteó una cuestión de privilegio para que la norma sea debatida hoy pero que —según admitió amargamente— la misma naufragará por falta de apoyo de la bancada kirchnerista.
La ley de basura electrónica es sonoramente solicitada por agrupaciones ambientalistas como Greenpeace, que semanas atrás organizó una manifestación en las escalinatas del Congreso.
Consiste en que computadoras, celulares, pilas y televisores dejen de ir a los rellenos sanitarios junto al resto de los desechos, obligando a los fabricantes —las empresas de tecnología— a hacerse cargo y solventar la recolección y el reciclado de los productos, como adelantó en forma extensa este diario el domingo último.
Casañas responsabilizó del fracaso a "la interna" del Frente para la Victoria en Capital Federal. "El senador Daniel Filmus y el diputado Roberto Feletti están enfrentados. Como el primero apoyó la ley y ayudó a que sea aprobada por unanimidad en el Senado, el segundo la paró en la comisión de Presupuesto que preside y no le dio despacho", acusó Casañas.
Casañas no tuvo empacho en decir que "es una pena" que el país no cuente con una ley necesaria por culpa de "la telenovela colombiana que protagonizan los legisladores del Frente para la Victoria y también los funcionarios del gobierno que no se sabe para qué lado patean".
Greenpeace, en las ruidosas manifestaciones y también en una solicitada, acusó a la ministra de Industria, Débora Giorgi, de atender el lobby de los fabricantes de pilas y de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (Amcham), que se oponen a la ley.
"Han frenado una ley y a partir de mañana no servirá de nada ni la media sanción del Senado ni tampoco el despacho favorable en las comisiones de Industria y de Medio Ambiente donde incluso fue apoyada por legisladores del oficialismo", criticó Casañas. La primera es presidida por el peronista federal rosarino Daniel Germano y la segunda por Casañas.
Explicó que para que la cuestión de privilegio que él planteó prospere hoy, es necesario el acuerdo de las dos terceras partes de los miembros de Diputados. Y que a ese número no se llegará "por culpa del diputado Feletti, que es quien la está frenando".
Greenpeace se ocupó estos días de visitar los despachos de los legisladores y comprometer el apoyo en bloque a la ley por parte del radicalismo, el FAP (Frente Amplio Progresista), Peronismo Federal y PRO.