La ley de la selva
Hace unos meses fui mamá y comencé a caminar la ciudad de Rosario por primera vez con un cochecito. A mi bebé le gusta el aire libre, las luces, las bocinas, todo le llama la atención. Pero a mí no me gustan las esquinas.

Jueves 20 de Mayo de 2010

Hace unos meses fui mamá y comencé a caminar la ciudad de Rosario por primera vez con un cochecito. A mi bebé le gusta el aire libre, las luces, las bocinas, todo le llama la atención. Pero a mí no me gustan las esquinas. Allí hay unas rayas blancas que me recordaban a las cebras, pero ahora me recuerdan más a la selva. "Prioridad los peatones", "solidaridad con quien usa una silla de ruedas". Uhm... me parece que ya no se animan a salir, al menos por el centro. Me puse a escribir esta nota luego de que casi me atropellan, ¡nos atropellan!, a mi bebé, su cochecito y a mí. "¡Momentito, que acelero, estoy apurada!", me dijeron. Señores, ¿las rayas en las esquinas son para qué los autos paren sobre ellas? ¿Podemos pintarlas más pequeñas para que así sí las respeten? ¿Podemos cobrar multas? ¿Podemos enfatizar la educación vial entre nuestros ciudadanos?

Mariela Nadal,

marielanadal@hotmail.com