Miércoles 22 de Septiembre de 2010
En 1982 el banco del Vaticano estuvo envuelto en un gran escándalo por la fraudulenta bancarrota del Banco Ambrosiano, cuando era la principal entidad de la banca privada de Italia y tenía como principal accionista al banco Vaticano.
El 18 de junio de 1982, el presidente del Ambrosiano, Roberto Calvi (de 62 años), "el banquero de Dios", apareció muerto y colgado del londinense puente Blackfriars. Su muerte fue considerada un suicidio, pero en 2003 la causa se abrió y cuatro miembros de la mafia fueron imputados por el asesinato. Calvi asumió en 1975 la presidencia del Ambrosiano. En 1978, la entidad fue acusada por "exportar ilegalmente miles de millones de liras". En 1981 Calvi fue arrestado, declarado culpable y condenado a cuatro años de prisión, pero liberado por una apelación. La investigación indicó que Calvi dejó deudas por 1.400 millones de dólares.
El Vaticano negó responsabilidad en la gestión del Ambrosiano, pero aportó 241 millones de dólares a acreedores al aceptar "una responsabilidad moral". Se señaló que el asesinato fue "un castigo por haberse apropiado de fondos de la mafia y para impedir a Calvi implicara a la logia P2 y al Instituto para las Obras Religiosas, del banco vaticano. En diciembre de 2003, la fiscalía romana indagó a Licio Gelli, ex P2, como presunto mandante del crimen. La P2 tenía en Argentina miembros como el almirante Emilio Massera, el general Carlos Suárez Mason y José López Rega, fundador de la Triple A.