Domingo 18 de Octubre de 2009
Sus días están contados. Pero la lamparita eléctrica se merece una ovación final con motivo de su actual aniversario, después de que el invento acabara hace 130 años con la era de las antorchas y las lámparas de gas.
El 19 de octubre de 1879 el inventor estadounidense Thomas Alva Edison tuvo éxito con su test de dejar un filamento incandescente encendido durante varios días. Desde entonces, aquel día es considerado la fecha de nacimiento de la lamparita. Tres meses después, el 27 de enero de 1880, Edison, de 32 años, inscribió la patente de su invento y empezó con la producción en masa.
Si bien la búsqueda de un soporte de luz eléctrico había empezado tiempo atrás (los primeros experimentos datan de 1802), ningún artefacto iluminaba por más de un par de horas.
Edison revolucionó el panorama con un filamento de algodón endurecido, al que se suministraba electricidad a través de cables de platino en una bombilla. Dos factores más determinaron el éxito: con ayuda de una bomba de aire Edison selló la ampolla al vacío y la cerró pegada a la base.
La noche de Año Nuevo de 1879 a 1880 el norteamericano presentó su invento en público. En la calle que había elegido para su taller los postes de luz se encendieron exactamente a medianoche.
La Christie Street en Menlo Park, a unos 50 kilómetros de Manhattan, pasó a la historia como la primera avenida con alumbrado público eléctrico del mundo.
Más de 400 inventos surgidos de los experimentos de Edison en Menlo Park están patentados. Después de la muerte en 1884 de su esposa, Mary Stillwey, a los 29 años de edad, el inventor tomó todas sus pertenencias y se mudó a una localidad más en el norte, West Orange (Nueva Jersey), donde murió en octubre de 1931 tras 47 años más de investigaciones.
Edison falleció con 87 años. Aunque sólo había estado en una escuela durante tres meses en toda su vida, al final 1.093 patentes llevaban su nombre en Estados Unidos.