La Justicia, vacía de verdad
Ayer, 28 de julio, se cumplieron seis meses desde que mi Juan Pablo no está con nosotros. Desde que alguien interrumpió su vida, en la puerta de nuestra casa, en el barrio Bella Vista de Rosario, el sábado 28 de enero. No extraño su ausencia porque de alguna manera él está conmigo para siempre, pero me duele tanto el silencio de la Justicia que no es capaz de honrar su vida.

Domingo 29 de Julio de 2012

Ayer, 28 de julio, se cumplieron seis meses desde que mi Juan Pablo no está con nosotros. Desde que alguien interrumpió su vida, en la puerta de nuestra casa, en el barrio Bella Vista de Rosario, el sábado 28 de enero. No extraño su ausencia porque de alguna manera él está conmigo para siempre, pero me duele tanto el silencio de la Justicia que no es capaz de honrar su vida. ¿Cómo utilizo las fuerzas que él me envía para no ceder en esta lucha? El desconsuelo es grande, pero mucho más grande es la decepción que sentimos sus familiares y amigos al advertir que ni siquiera existe el mínimo interés por acercarnos una respuesta. Sabemos que los caminos de la Justicia van siendo carcomidos por la inseguridad misma. Juan Pablo Fadus era mi hijo, el menor de los dos que traje al mundo. Alguien me lo arrebató sin razón, pero no me resigno al olvido. Por eso pido una y mil veces más que se haga justicia con él, que su muerte sirva para darnos esperanza y un mejor futuro a los que aún estamos vivos, aunque sigamos caminando con las manos vacías de verdad.

María Liliana Vezza
(mamá de Juan Pablo Fadus, asesinado en la puerta de su casa de un balazo el 28 de enero. El crimen todavía está impune).