Lunes 16 de Noviembre de 2009
El 20 de marzo de 1985 (día de mi cumpleaños) me jubilé automáticamente y por orden del gobierno todos los que se jubilaron ese año lo hicieron con la mínima. Había aportado durante 40 años. Antes de que me internaran por mi depresión, les di un poder ante el juez a unos abogados para que reclamen por mí lo que me corresponde. Ya pasaron 24 años y sigo con la mínima. Hoy tengo 85 años y mi esposa enferma en sillas de ruedas. Los costos para atenderla con remedios y otras necesidades son muy altos y con mi jubilación me es imposible alcanzar todo lo que se requiere para su salud ya perdida. Con mucho estupor e injusticia, veo que el gobierno se demora en regularizar nuestros reclamos. No esperen que nos vayamos todos. Señores jueces, no nos defrauden. Los pocos que quedamos con vida les estamos pidiendo justicia, nada más que justicia.
Francisco A. Granados,
DNI 5.958.940