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La inverosímil historia de los perros asesinos del dictador norcoreano

La muerte del tío de Kim Jong-un, aparentemente tras ser arrojado a una jauría hambrienta, sorprende al mundo. Ni siquiera los diplomáticos chinos saben lo que realmente está pasando allí.  

Domingo 05 de Enero de 2014

Un alto dirigente es destrozado por 120 perros de caza hambrientos. La historia es tan brutal que sólo puede encajar en un régimen del mundo: el de Corea del Norte. "Nadie sabe exactamente qué pasa en ese país", señaló hace poco un diplomático occidental destinado en la nación estalinista durante una visita a Pekín. Y por eso incluso las historias más increíbles se propagan como la pólvora. La noticia de los perros asesinos fue publicada en inglés por el diario Straits Times de Singapur el 24 de diciembre (http://dpaq.de/dCuUW), y la víctima no era otra que Jang Song Thaek, el tío caído en desgracia del dictador norcoreano Kim Jong-un. Jang fue acusado, entre otras cosas, de alta traición, conspiración para alzarse en líder supremo, conducta inmoral con numerosas mujeres y jugarse en los casinos millones de dólares de las finanzas públicas. Si las acusaciones son ciertas, pocos lo saben.

Cambios. En contra de lo que se había informado a nivel internacional, supuestamente Jang no fue fusilado a mediados de diciembre, sino echado junto con otros cinco colaboradores a los 120 perros hambrientos. Según el medio, los animales llevaban tres días pasando hambre y habrían devorado a los hombres. Al parecer la lucha a muerte duró una hora y durante ese tiempo Kim Jong-un, que se ha autonombrado mariscal de uno de los mayores ejércitos del mundo, miraba. La única fuente que cita el periódico es el diario de Hong Kong, Wen Wei Po.

Pero el periódico Wen Wei Po no había sido tan categórico. El 12 de diciembre informaba de la sangrienta ejecución de Jang Song Thaek. Dos días más tarde, decía que probablemente había sido fusilado, aunque había habido rumores sobre los 120 perros. Numerosos periódicos y canales de televisión internacionales recogieron el tema sin incredulidad e informaron sobre más hechos cruentos relacionados con Corea del Norte. Sólo en unos pocos medios se oyeron voces escépticas.

Se la entiende poco. El viernes, en el blog del Washington Post (http://dpaq.de/88U3T) el autor Max Fischer sacó una conclusión clara: "El hecho de que medios occidentales hayan aceptado ampliamente una historia que habrían rechazado de cualquier otro país nos dice muchísimo sobre la forma en que se cubre Corea del Norte... y de lo poco que se la entiende".

Según un reciente estudio, para empezar el Wen Wei Po es uno de los diarios menos creíbles de Hong Kong. En el análisis de la Universidad China de Hong Kong acabó en el puesto 19 de un total de 21, según informa el South China Morning Post. Fischer destaca además que los periodistas internacionales deberían haberse extrañado del hecho de que ni los medios chinos ni los surcoreanos cubrieran el tema, sino que ignoraron a la supuesta jauría.

No hay ninguna duda de que Corea del Norte trata de forma brutal a muchos de sus ciudadanos. Amnistía Internacional (AI) habla de una "situación asoladora de los derechos humanos", con millones de personas que pasan hambre y unos 200.000 presos políticos. Pero pese a ello, en este caso los medios han ignorado demasiadas señales de alarma. "Estamos dispuestos a creernos todo", criticó Fischer.

Un régimen aislado. El experto en Corea del Norte Sunny Seong Hyon Lee señaló a un grupo de periodistas en Pekín hace algunas semanas que "el régimen de Pyongyang está totalmente aislado". Ni siquiera los embajadores que están en el país saben qué es lo que pasa verdaderamente allí, porque no pueden hablar con norcoreanos comunes y corrientes ni moverse libremente por el territorio.

Y ni siquiera los diplomáticos chinos, la nación más cercana al régimen de Pyongyang, saben siempre lo que está planeando el dictador Kim Jong-un.

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