Viernes 26 de Diciembre de 2014
Un oficial del ejército británico plasmó en una carta a su madre uno de los acontecimientos más extraordinarios relacionado con la celebración de la Navidad.
El segundo teniente Alfred Dougan Chater, de la segunda compañía Gordon Highlanders, escribió sobre el momento en que los hombres se encontraron en tierra de nadie, intercambiaron recuerdos y puros en medio de unas de las treguas improvisadas que se celebraron entre las dos partes en conflicto entre Navidad y Año Nuevo.
La carta ha sido reproducida en estos días por el Royal Mail, con el permiso de la familia Chater, para conmemorar el aniversario de la tregua histórica y el papel desempeñado por el servicio postal durante la primera guerra mundial.
Chater escribió en diciembre de 1914 la misiva a su madre desde una fría trinchera del frente occidental, en la que describe un acontecimiento recordado como un fugaz momento de humanidad en esa guerra que costó la vida a más de nueve millones de combatientes en cuatro años.
"Escribo esto en las trincheras, en mi «refugio», con un fuego de leña y un montón de paja, a pesar del duro y verdadero frío de Navidad", expresó Chater en esa carta, que parece escrita en dos partes: la primera en el día de Navidad y la segunda el 27 de diciembre.
"Creo que hoy he presenciado uno de los espectáculos más extraordinarios que nadie ha visto nunca. Hacia las 10 de la mañana, estaba asomado por encima del parapeto cuando vi a un alemán agitando los brazos e inmediatamente a dos de ellos saliendo de su trinchera y acercándose a la nuestra".
Según el relato de Chater, los soldados británicos se disponían a disparar a los alemanes, si bien vieron que estos iban desarmados. "Uno de nuestros hombres fue a su encuentro y, en un par de minutos, el terreno entre las dos líneas de trincheras era un hervidero de hombres y oficiales de ambos bandos, dándose la mano y deseándose una feliz Navidad".
En medio de la locura que infligía inenarrables padecimientos a decenas de miles de soldados confinados en profundas zanjas, esos combatientes intercambiaron "cigarrillos y autógrafos, y algunos tomaron fotos", describe el oficial británico, que recrea además el entierro de los soldados británicos y alemanes, cuyos cuerpos se encontraban en tierra de nadie.
"No sé cuánto tiempo durará... En todo caso, vamos a tener otra tregua en Año Nuevo, ¡ya que los alemanes quieren ver cómo salen las fotos!", añadió.
La publicación de esa carta llega una semana después del partido jugado en la ciudad británica de Aldershot entre soldados británicos y alemanes, en conmemoración del encuentro supuestamente celebrado entre las trincheras de ambos bandos en las fiestas navideñas de 1914 y enmarcado en los festejos del centenario de la Primera Guerra Mundial.
La tregua no duró y Chater fue herido de gravedad en marzo de 1915 en la batalla de Neuve Chapelle, pero sobrevivió para casarse con su novia en 1916. Falleció en Henley, Oxfordshire, en 1974.
La empresa de servicio postal de Reino Unido publicó esta carta, con el acuerdo de la familia de Chater. La Royal Mail británica difundió además recientemente sellos con las fotografías de la tregua.
El nieto de Chater, Simon Chater, dijo a The Guardian: "Sus cartas fueron un testimonio muy elocuente y maravilloso" de esa terrible confrontación. "Cuando terminó la guerra, nunca volvió a contar nada, como tantos de sus compañeros", dijo Simon, quien aseguró que su abuelo llevó "una vida muy feliz; tuvo cuatro hijos y fundó una empresa en la que trabajó siempre" y sigue en manos de la familia.
Las cartas sólo salieron a la luz después de la muerte de su abuelo, dijo Simon.