La inseguridady los jueces
Por fin se dio cuenta el gobernador, era hora de que alguien se diera cuenta de que la inseguridad continua por culpa de algunos jueces; por suerte no son todos iguales. La jueza María Laura Sabatier actúo como debía en el caso del robo a la joyería Work, ojalá todos actuaran igual.

Miércoles 12 de Septiembre de 2012

Por fin se dio cuenta el gobernador, era hora de que alguien se diera cuenta de que la inseguridad continua por culpa de algunos jueces; por suerte no son todos iguales. La jueza María Laura Sabatier actúo como debía en el caso del robo a la joyería Work, ojalá todos actuaran igual. Hoy hace un año y medio que me asaltaron; además de lo que me robaron, que a pesar de que fue mucho más que a la joyería, ya no me importa. Sé que no voy a recuperar nada, eran sólo valores, pero la violencia con la que me trataron fue espantosa. La policía se portó muy bien. Intervinieron, entre otros, el oficial Rey y el comisario Villanue (hoy ascendido). Resolvieron el hecho pero la jueza Mónica Lamperti no hizo nada, a pesar de que reconocí a uno de los asaltantes. Le mandaron a allanar la casa, pero como no le encontraron ni las joyas, que ya las habría vendido, ni la plata que se llevaron, dio orden de que ni siquiera lo llevaran a declarar. Después de mi gran insistencia, pues iba casi todos los días y nunca se dignó a atenderme, fui a la Fiscalía y allí hicieron que llamaran a todos para tomarles declaración, pero igual no hicieron nada, cajonearon el expediente. Al guardia de seguridad que me "entregó" tampoco se ocuparon de investigar y esa noche hizo innumerables llamadas. ¿Cómo no van a seguir delinquiendo si saben que tienen la protección de los jueces que por no trabajar no los molestan? Habrá policías malos, pero a mí me tocaron los buenos, ¿y de qué sirvió? Esta gente sigue saliendo en los diarios; una vez le balearon el auto (según me dijeron es un llamado de atención de los cómplices a los que traicionan), después de varios robos y de seguirlos la policía, durante dos meses, le allanaron otra casa que tenía y había que ir a la comisaría 2ª para reconocer las cosas. Fui, aunque pensaba que no iba a encontrar nada, pero, ¡oh sorpresa!, estaba mi celular en uso con una foto de un niño. Era increíble la cantidad de cosas que habían encontrado en ese lugar, producto de robos. Después la causa pasó a otro juzgado, para juntar las causas, y a pesar de que allí me informaron que el ladrón estuvo preso, no me ocupé más ya que me ganaron por cansancio. Hoy deben estar en la calle continuando con su accionar delictivo.

María del Carmen Cid