Lunes 01 de Noviembre de 2010
Salí normalmente de mi casa a comprar la comida para mis perros sin más que 10 pesos para pagarla y mi celular. Cuando regresaba a mi hogar paso por delante de un grupo de personas. Una de ellas estaba orinando en la vía pública. Poseían una moto y una bicicleta. Al pasar por enfrente, el de la bicicleta me mira. Yo pasé sin miedo, aunque me sentía amenazado. A mitad de cuadra veo pasar la moto por la calle y la bicicleta se aparece detrás mío subiendo a la vereda. Me encierra y me dice: “Dame todo amiguito y no te pasa nada". Yo lo empujo y lo insulto cruzando corriendo rápidamente hacia la otra vereda en la que había gente. La bicicleta sale a toda velocidad y se le sale la cadena y se le rompe el pedal. Yo no le di nada porque no voy a dejar que me roben, porque teniendo 16 años me puedo defender, pero una criatura de 10 o una persona mayor no. Abramos los ojos y pensemos cuando votemos porque los políticos dan subsidios y hacen obras públicas pero de la situación actual, la inseguridad, no se encargan porque necesitan a los pobres para los votos. Entonces, ¿quién paga los platos rotos? Las personas que trabajan, estudian y viven de acuerdo a la ley. Ojalá estos problemas pronto tengan una solución. Así no se puede vivir más.
Lucas Masciotra,
lukini_master@hotmail.com