Martes 26 de Febrero de 2013
Hace millones de años que el ser humano habita la Tierra. La evolución de los primeros homínidos hasta llegar al hombre actual ha implicado numerosos cambios en el aspecto físico, psíquico y social, en un proceso que parece no tener fin en el tiempo. En las distintas eras o edades en las que se clasifica a la historia, de acuerdo a descubrimientos o avances considerados como paradigmas, el género humano experimentó innumerables modificaciones como consecuencia de su adaptación al mundo que habita. La escritura significó una bisagra que cambió su relación con el “devenir histórico” y el mundo del conocimiento. La invención de la imprenta permitió un desarrollo formidable de las ideas y el desarrollo de la literatura. En los últimos 20 años, la era de la digitalización, la robótica, la nanotecnología, el descubrimiento del genona humano, los avances aeroespaciales, entre otros paradigmas científicos producto del inagotable ingenio humano, produjeron nuevas relaciones en la vida cotidiana del ser humano que no tienen retorno. No obstante, todo lo referente a lo afectivo, intelectivo y espiritual continuarán siendo los valores inherentes a la condición humana en cualesquiera de las eras del infinito devenir que le cupiera transitar.
Alejo Vercesi