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La industria santafesina modera sus expectativas para el 2012

La actividad manufacturera en la provincia cerró 2011 con balance positivo. Sin embargo, desde la entidad que nuclea al sector detectaron signos de desaceleración en el crecimiento a partir del tercer trimestre.

Domingo 18 de Marzo de 2012

La industria santafesina salió airosa del balance de 2011 pero mira con cautela los días por venir. Los niveles de actividad en el primer semeste del año pasado permitieron sacar la ventaja suficiente como para concluir un período con saldo positivo, pero el último trimestre empezó mostrar los primeros signos de desaceleración que se repitieron en enero de este año y que —con mayor o menor intensidad— impactaron en los sectores manufactureros de la provincia. En ese comportamiento intervinieron tanto factores endógenos como la sequía, como otros ligados al contexto internacional, esencialmente una dinámica más acotada de la demanda externa, fundamentalmente de Brasil, socio estratégico tanto para la Argentina como para Santa Fe.

  El último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), que realiza un balance anual y traza perspectivas para este año, aporta una serie de instantáneas sobre el panorama de la industria provincial y da cuenta de una marcada heterogeneidad entre los distintos sectores en función de la dinámica que vienen acarreando de años anteriores y de su inserción en el mundo. Sin embargo, el buen ritmo de las exportaciones, del empleo industrial y de la demanda energética permitieron concluir que “2011 finalizó favorablemente para las actividades industriales de Santa Fe”, revela Fisfe.

  De todos modos, aclara que “desde el tercer trimestre se identificaron algunos indicios de moderación de la demanda que resultan previsibles ante el alto nivel de actividad de 2010-2011 y el más complejo contexto internacional”, con lo cual para 2012 “se espera continuar profundizando el proceso de reindustrialización aunque con ciertos limitantes y un menor ritmo de expansión que en los dos años anteriores”.

  El repaso que la entidad al interior de cada sector, permite trazar un mapa más claro de cada realidad industrial e identificar sus fortalezas y debilidades. Así, por ejemplo, los números muestran el dinamismo de la industria automotriz que traccionó el crecimiento anual en 2011 (+15%) pero que también fue la responsable —por la importancia sobre el total de la industria— de la desaceleración que mostró la actividad en el mes de diciembre en la medición desestacionalizada. También la buena racha que vienen sosteniendo en la provincia las industrias láctea y siderúrgica, con crecimientos anuales por encima del 10% en ambos casos, que se repitieron durante enero de este año.

  Pero además da cuenta de las debilidades que muestran algunos sectores como el caso del autopartista, aquejado por un déficit comercial que no logra remontar y —que según Fisfe— sólo se atenuará este año por efecto de la desaceleración de la actividad y no (por ahora) por una mejora en la competitividad.

  No obstante, la central fabril santafesina resalta las inversiones que llevan adelante las industrias santafesinas para hacer frente a este desafío a partir de mayores niveles de integración nacional. “Los beneficios de semejante transformación —en términos de mayor producción industrial, generación de empleo y reducción del déficit comercial— aunque de manera incipiente ya pueden percibirse en algunos sectores”, indica el informe.

  Por otra parte, el informe toma como caso testigo a la industria metalúrgica (que a nivel nacional creció casi 12% en 2011) para analizar el uso de la capacidad instalada y el empleo industrial.

  En materia laboral y a nivel nacional la industria no registra aún señales de alarma. Durante el cuarto trimestre de 2011 las horas trabajadas y los obreros ocupados arrojaron una suba de 2,9% en relación al mismo trimestre de 2010. “Con este resultado, el acumulado del año exhibió un incremento de horas trabajadas y de obreros ocupados de 3,1% y 2,6% respectivamente”, revela Fisfe de acuerdo a los datos nacionales que maneja el centro de estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA).

  Puntualmente en el rubro metalúrgico el nivel de empleo se incrementó un 8,2% interanual, acumulando en el año un crecmiento del 7,2%. “Así suma una suba del 11% desde el menor nivel registrado en el tercer trimestre de 2009 y superó los niveles pico de 2008 en +3%”, precisa Fisfe e infiere que “la productividad por obrero ocupado actualmente se encuentra casi un 10% por encima de 2008.

  El indicador que mide la productividad industrial, verificado a través del uso de la capacidad instalada, también permite analizar hasta qué punto es genuino y de largo plazo el crecimiento, en función de si está sustentando en aumento de la inversión o sólo en el incremento de las horas trabajadas por obrero.

  Según expresa el informe de Fisfe, a nivel nacional en el rubro metalúrgico puntualmente, en 2011 esa industria marcó un univel de utilización de capacidad instalada del 73% y cercana al 76,3% en el último trimestre de ese año.

  En Santa Fe “a pesar de los importantes esfuerzos en materia de inversiones, durante el cuatro trimestre de 2011 el mayor uso de los recursos productivos por parte de las empresas metalúrgicas provinciales (80%), frente al 73% de igual período de 2010, reafirma el elevado nivel de actividad”, indica la entidad fabril. Además, precisó que “durante los primeros nueve meses de 2011 el personal ocupado se incrementó 1,7%, no obstante, algunas pymes redujeron levemente personal”.

  Tanto a nivel nacional como provincial, los empresarios aducen un desequilibrio entre los precios y los costos de producción. Mientras los primeros subieron un 13% en el cuarto trimestre de 2011, los segundos un 23%. “El empleo está inmerso en una dinámica de encarecimiento de los costos de producción, en el marco de rentabilidades más acotadas y de dificultades para absorberlos vía precios y/o productividad”, aseguran.

  Con este escenario, desde la entidad consideran que “la clave para sostener un ritmo el crecimiento industrial durante 2012 en torno al 4 o 4,5% radica en la coordinación de los instrumentos de política macro para fortalecer la demanda interna, promover la inversión y las exportaciones, junto con la implementación de políticas para mejorar la competitividad de acuerdo a la realidad de cada uno de los sectores industriales”.

Los números globales. Según revela Fisfe, durante el mes de diciembre la industria mostró una expansión interanual de 0,7% en su nivel de actividad y en 2011 la producción acumuló un crecimiento de 7,1%. En tanto, la variación mensual desestacionalizada mostró una baja de -1,8% con respecto a noviembre. La tasa de crecimiento inferior respecto al promedio del año se explicó en la caída interanual del sector automotriz (-20,5%, 52 mil vehículos) debido fundamentalmente a temas estacionales: menor demanda del mercado brasileño y una base de comparación muy alta (diciembre de 2011 fue un mes récord de producción).

  Los bloques que traccionaron el crecimiento mensual fueron el metalmecánico (13%) y sustancias y productos químicos (8,4%). A su vez, la industria de metales básicos creció un 3,8%. Descontando la dinámica de dichos sectores, el resto promedió una expansión interanual del 1,4%, con fuerte heterogeneidad, en donde se continúa observando la contracción del sector textil, caucho y plástico y un crecimiento moderado de alimentos y bebidas, con fuertes diferencias entre los subrubros que lo componen.

  A diferencia de lo ocurrido en el último mes, considerando el acumulado del año 2011, la industria automotriz (+15%) fue la que lideró el crecimiento anual de 7,1%, seguido por la metalmecánica (+11,3%) y los minerales no metálicos (9,8%), mientras sustancias y productos químicos crecieron un 4,8% y alimentos y bebidas un 3,2%.

  Se observó una diferencia entre la dinámica experimentada en el primer semestre cuando el crecimiento fue del 9,3% interanual, mientras que el segundo semestre mostró un incremento del 5,3%. Considerando solamente los primeros seis meses de 2011, el sector automotriz fue el que lideró el crecimiento, habiendo incrementado su producción en un 27,7%, seguida de minerales no metálicos (+11,6%) y metalmecánica (+11,0%). Mientras que en el segundo semestre, las actividades que lideraron el crecimiento fueron la metalmecánica (+11,5%), minerales no metálicos (+8,2%) y sustancias y productos químicos (+7,5%). El sector automotriz creció un 5,4% en dicho período.

Comercio exterior. Por otra parte, la desaceleración de diciembre derivó en un menor crecimiento de las importaciones (+11%, 6.269 millones de dólares), muy por debajo del promedio hasta octubre (+36%), mientras que las exportaciones tuvieron un buen desempeño durante el año (+24%), en especial las manufacturas industriales (+23%). En particular, tres sectores: automotriz, biocombustibles y metales básicos. Por otro lado, las manufacturas de origen agropecuario presentaron un magro dinamismo particularmente en diciembre, dado que los subrubros de mayor participación (grasas y aceites, residuos y desperdicios de la industria alimenticia) experimentaron leves variaciones, incluso caídas su nivel de producción.

Un arranque más lento. Este año, el Estimador Mensual Industrial —anticipo— de enero de 2012 registró en su medición desestacionalizada un incremento de 2,2% en relación a igual del año anterior. Con respecto al mes de diciembre de 2011, la producción manufacturera de enero de 2012 presentó una caída de 1,5% en términos desestacionalizados. La utilización de la capacidad instalada (UCI) en la industria alcanzó en enero el 67,6%.

  En el primer mes del año los rubros industriales de mejor desempeño interanual fueron: productos farmacéuticos 24,7%, metalmecánicas 16,9%, lácteos 15%, otros materiales de construcción 9,4%, acero crudo 8,9%, carnes rojas 7,2%, carnes blancas 5,2%, productos de editoriales e imprenta 3,5%, detergentes, jabones y productos personales 3,5%, y cemento 3,4%.

  Entre las actividades fabriles que presentaron un desenvolvimiento interanual negativo sobresalen: aluminio primario (-25,9%), agroquímicos (-16,8%), yerba mate y te (-16%), industria textil (-10,1%), vehículos automotores (-9,6%), molienda de cereales y oleaginosas (-8,6%), neumáticos (-7,9%), gases industriales (-7,2%), materias primas plásticos y caucho sintético (-4,6%), productos químicos básicos (-4,5%) y refinación de petróleo (-4,6%).

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