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La industria naval enfrenta la competencia internacional con los países vecinos

Los fabricantes locales desataron su furia por la decisión del BID de financiar la compra de barcazas en China y Turquía para navegar en la hidrovía.

Domingo 05 de Mayo de 2013

Los referentes de la industria naval argentina insisten en que el país puede dar mucho más y la actividad podría pegar un salto y recuperarse para darle batalla al terreno ganado por los países vecinos como Brasil, Paraguay o Uruguay. Pero tanto empresarios como referentes de los trabajadores consideraron que es urgente definir un nuevo cuadro normativo para el sector que pueda terminar, entre otras cosas, con las asimetrías tributarias, una de las principales causas de la pérdida de competitividad de esta actividad en Argentina.

   En la Mesa Nacional de Concertación de la Industria Naval Argentina se avanza en la construcción de un nuevo marco para estimular el despegue del sector. A comienzos de abril se realizó un nuevo encuentro en el que participó la Federación de la Industria Naval Argentina (Fina) y también se expresó la importancia que adquiere el financiamiento para su desarrollo, habida cuenta que las embarcaciones y artefactos navales en la mayoría de los casos tienen un valor muy superior a los astilleros que las producen dificultando la presentación de garantías reales para la obtención de créditos.

   Se planteó la necesidad de instrumentar garantías específicas para la construcción y la reparación incluyendo toda la cadena de valor.

   El proyecto de un “Régimen para la reactivación y promoción de la flota mercante y la industria naval argentina” que surgió como una iniciativa de la mesa nacional de la actividad —espacio conformado por entidades empresarias de la actividad, como Fina y sus cámaras, asociaciones profesionales de ingeniería naval (CPIN, AAIN); universidades (UBA, UTN); sindicatos marítimos y portuarios e incluso Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra) con su más de 90 empresas navalpartistas— se encuentra en manos del Ministerio de Interior y Transporte de la Nación para ser enviado al Ejecutivo.

   Miguel Angel Alvarez, secretario ejecutivo de la Cámara Santafesina de la Industria Naval (Casin), participó las reuniones para definir el nuevo marco para el sector y durante el VII Encuentro Argentino de Transporte Fluvial que se desarrolló en Rosario se mostró entusiasmado con que el proyecto sea aprobado en el corto plazo.

   Aunque el referente santafesino dijo que aún no tuvo a su alcance el texto final, remarcó que una de las prioridades fijadas es obtener financiamiento y también contar con la infraestructura adecuada para el desarrollo del sector.

   El titular de Casin brindó una radiografía del sector y advirtió que la competencia asiática “es feroz” al tiempo que señaló que también presiona a la industria nacional el mejor posicionamiento de Brasil y Paraguay. “Nosotros somos buenos, pero en Asia se han preparado. Nuestro mejor socio es Brasil pero hoy es el patrón de estancia”, resumió Alvarez, quien también agregó que “la fabricación en Paraguay es más barata”.

El caso de las barcazas. Durante el encuentro organizado por el Instituto de Desarrollo Regional (IDR) llovieron las críticas por el recientemente aprobado préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para construir remolcadores y barcazas para transportar mineral de hierro en la hidrovía en astilleros de Turquía y China. La furia de industriales y sindicalistas argentinos tiene que ver con que el préstamo otorgado a la empresa brasileña Vale financiará la compra de las embarcaciones en otras latitudes, cuando en el Mercosur existe capacidad instalada para abastecer esa demanda.

   La minera Vale Do Río Doce, que compró en Brasil un yacimiento de mineral de hierro que explotaba la firma Río Tinto, había contratado a un astillero argentino para construir 80 barcazas. Se llegaron a entregar 16 antes de que la mina cambiara de manos. Ahora, el BID otorgó un préstamo de más de 100 millones de dólares a Vale para construir embarcaciones para transportar el mineral de hierro por la hidrovía pero se dejaron de lado a las empresas argentinas.

impulso a la industria. Tanto desde el lado de los trabajadores como desde los empresarios se manifestó en más de una oportunidad la necesidad de reactivar la fabricación nacional de buques y barcazas y consideraron que la demanda de la empresa brasilera Vale sería una oportunidad para repotenciar a la industria nacional. Pero el destino del financiamiento caldeó los ánimos, porque quedó al descubierto que el gobierno argentino no planteó ninguna objeción en el BID.

   El directivo de Casin remarcó que “es una barbaridad” el financiamiento que dará el BID para construir barcazas en Asia y se lamentó por la falta de objeción del representante argentino. El empresario consideró un “escándalo” el otorgamiento de un préstamo de estas características por parte de un banco regional para construir embarcaciones en Turquía y China, existiendo astilleros en la región, que están exportando embarcaciones en condiciones muy competitivas en precio y calidad.

   Las unidades a construir son ocho remolcadores de empuje en Turquía y 144 barcazas en China, que serán utilizados para el transporte de mineral de hierro proveniente de Brasil por la hidrovía.
  Durante el encuentro realizado en Rosario, la Fina también emitió un comunicado donde remarcó que la construcción de unidades en China y Turquía es una situación “extemporánea” porque “los astilleros argentinos tienen la tecnología para atender a esa demanda”.

   Por su parte, Cayo Ayala, secretario general de la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de la Argentina (Fempinra), recordó el exitoso pasado de la industria naval en el país y resaltó que “es una ofensa que se construyan barcazas para la hidrovía en Asia, en desmedro de los trabajadores argentinos”.

   “Los astilleros argentinos tienen la tecnología para atender esta demanda”, dijo el referente gremial al tiempo que señaló que las asimetrías tributarias perjudican la industria nacional y hacen que se utilice la bandera paraguaya.

   El dirigente destacó que actualmente Argentina tiene sólo el 1% de participación en el mercado mundial mientras que Brasil tiene un 9% y recordó que en los 90 los números eran a la inversa. “Fuimos tirando por tierra todo. Argentina fue pionera en la construcción de buques de madera. Tenemos que revisar porque nos distrajimos tanto”, subrayó un tanto nostálgico Ayala.

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