La Iglesia y las armas químicas
Por favor, Papa Francisco su no a las armas químicas es, universalmente, la mitad de la historia que sirve para poner más leña al fuego.

Domingo 08 de Septiembre de 2013

Por favor, Papa Francisco su no a las armas químicas es, universalmente, la mitad de la historia que sirve para poner más leña al fuego. No le pido ser como el Papa Juan Pablo I, el Papa del sorriso, uno de los pocos en no ser elegido por gente de poder. Así duró, sólo un mes. Sólo por que dijo “mi papá me dijo que esté siempre del lado de los pobres”. Los poderes vieron en el un verdadero luchador del bien, porque ayudar a los pobres estamos de acuerdo pero estar de su lado es para muchos ser comunista; y se fue de este mundo como se van todos los revolucionarios, con la muerte súbita, porque es así, a los buenos no los dejan estar en este mundo, hay lugar para otros aquí. Luego vino Juan Pablo II, el Papa polaco, el que estaba destinado a romper cortinas de hierro, pues provenía de un país donde sufrió el nazismo, luego el comunismo, era un fomento para ese país, también un buen Papa. Luego el Papa alemán, el país con muchas multinacionales y además con mucho oro, no pudo con esto y ahora un Papa de estos lugares, donde la izquierda está en el poder, aunque con democracia. El Papa Luciani recibía a cualquier persona, no sólo a personajes de TV. El Papa Francisco también abraza y escucha, ¿pero los recibe en la Casa de Dios? Por favor, no soy quién para juzgar, ese es un trabajo de Dios, sólo quiero saber, no se enojen. ¿Será este Papa una prolongación de Juan Pablo I? ¿Llegará a ser un rompecortinas? Su no a la armas químicas es, universalmente, la mitad de la historia, para mí sería no a todas las armas.

Rodolfo Casa