La Iglesia salvadoreña condenó el asesinato del fotógrafo Christian Poveda
El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, condenó ayer el reciente asesinato del fotógrafo, cineasta y documentalista francoespañol Christian Poveda, y pidió a las autoridades “investigar y no dejar impune el crimen”. “Es una pena, y lo digo ante la comunidad internacional y los medios de comunicación, que tenga que sufrir este azote de la violencia un profesional de los medios, en este caso el periodista Poveda, estamos sumamente preocupados y condenamos este hecho”, dijo Escobar..

Lunes 07 de Septiembre de 2009

El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, condenó ayer el reciente asesinato del fotógrafo, cineasta y documentalista francoespañol Christian Poveda, y pidió a las autoridades “investigar y no dejar impune el crimen”.
  “Es una pena, y lo digo ante la comunidad internacional y los medios de comunicación, que tenga que sufrir este azote de la violencia un profesional de los medios, en este caso el periodista Poveda, estamos sumamente preocupados y condenamos este hecho”, dijo Escobar tras oficiar la misa dominical en la catedral capitalina.
  Poveda, un veterano fotógrafo, fue asesinado el miércoles último por desconocidos en una desolada calle de tierra entre los poblados de Apopa y Tonacatepeque, a unos 15 kilómetros al noreste de San Salvador.
  “Yo esperaría que el asesinato no quede impune, que se hagan las investigaciones que se deben hacer, que se vaya al fondo de las cosas”, señaló el arzobispo de San Salvador.
  A criterio de Escobar, la ola de violencia en El Salvador “ya ha trascendido” pues no afecta sólo a los salvadoreños sino a personas de otras nacionalidades como Poveda y por ello se requiere que la comunidad internacional ayude al país a superar ese flagelo.
  Poveda era un “humanista comprometido” e independiente que buscaba la verdad en sus investigaciones, muchas de ellas en América latina.
  Poveda, de 54 años, era autor independiente de documentales, especializado en Latinoamérica, firmó en algunas de las más prestigiosas publicaciones, como El País, L’Observer, New York Times, Paris Match, Stern o Time Magazine. El anuncio de su muerte causó una “conmoción” entre los periodistas.
  Hijo de republicanos españoles refugiados en Francia, Poveda comenzó su carrera de fotógrafo en 1977 cubriendo la guerra del Frente Polisario en el Sáhara Occidental. Le siguieron reportajes en Cuba, otros sobre el conflicto entre Irak e Irán, la guerrilla en El Salvador o el fin de la dictadura militar en Argentina.
  En 1981, el fotógrafo se pasó a la cámara de video para realizar el primero de los 16 documentales que firmó hasta “La Vida Loca”, un largometraje de 90 minutos sobre una pandilla en El Salvador. Esta película, la primera destinada específicamente al cine, se estrena el 30 de septiembre.