Sábado 23 de Mayo de 2009
La Iglesia Católica salió a respaldar las denuncias sobre las irregularidades ocurridas en el Hogar San José Obrero, del barrio porteño de Chacarita, que generaron la investigación judicial que desembocó en el traslado de los chicos que estaban al cuidado de la Fundación Felices Los Niños del cura Julio Grassi, quien condenó tal desalojo.
El documento que se leerá este fin de semana en todas las parroquias, iglesias y establecimientos católicos, lleva la firma del Consejo Episcopal de la Arquidiócesis de Buenos Aires, presidido por el cardenal Jorge Mario Bergoglio.
Los prelados sostienen que "el obispo Horacio Benites Astoul (quien comunicó los hechos del hogar) y las autoridades de la escuela Santa Teresa de los Andes, dependiente del arzobispado de Buenos Aires, "obraron correctamente".
"Tras la comunicación del arzobispado a la Justicia, la magistrada interviniente y el Defensor de Menores consideraron oportuno iniciar una investigación a través de personal idóneo, profesionales, peritos y psicólogos especialistas, encontrando una serie de irregularidades, muchas de las cuales constaban en los mismos legajos y partes diarios del Hogar", precisa el Consejo episcopal.
"La exposición de los hechos a través de los medios de comunicación social llevaron el caso a un marco de gran confusión y manipulación, implicando a personas e instituciones que en su momento actuaron buscando el bien de los menores: monseñor Benites Astoul, autoridades de la escuela, el párroco de la zona, y otros".
"Para evitar mayores conflictos, la jueza ha pedido al Arzobispado de Buenos Aires, a través de la Comisión de Pastoral Social, que se haga cargo de la custodia de los menores que aún quedan en el Hogar, hasta que se cumpla a la brevedad lo dictaminado por ella". l (DyN)