Edición Impresa

La Iglesia que ya no convence

Me cansé (y como yo, muchos) de las teorías obsoletas de la Iglesia Católica, opté por acercarme a Dios en mi casa o por la calle, cuando quiero.

Sábado 14 de Octubre de 2017

Me cansé (y como yo, muchos) de las teorías obsoletas de la Iglesia Católica, opté por acercarme a Dios en mi casa o por la calle, cuando quiero. Y no siento que eso sea un pecado mortal. Por el contrario, quién es más pecador: ¿yo, que no voy a misa los domingos, o un cura que lee la Biblia pero abusa de niños pequeños? Me parece que la Iglesia debería plantearse algunas teorías que, a esta altura de la vida, son sin sentido. Me cansé de escuchar cosas absurdas e hipócritas, como que no se ampare el uso del preservativo cuando las enfermedades están a la orden del día, que no se le dé la comunión a un divorciado digno, pero que si tal vez comulguen los casados adúlteros. Que el casamiento no sea una unión separable. De todas esas cosas estoy harta, y ahora entiendo por qué las Iglesias de otras religiones suman más adeptos cada día. Tal vez sea porque la Católica ha puesto a Dios bastante lejos de los más necesitados, de una manera hipócrita y arrogante. Y por eso no quiero dejar de mencionar puntualmente a la iglesia del padre Ignacio, que está muy lejos de una caridad desinteresada y del amor y la contención que Dios propone. No voy más porque he visto con mis propios ojos el maltrato, la soberbia y la alta competitividad de sus colaboradores, a los que no les interesa trabajar con amor para la iglesia sino que trabajan para él, vestidos ostentosamente, y con una alta camaradería entre ellos que está muy lejos de un servicio al prójimo. Me he sentido ninguneada en esa iglesia, siempre viendo las mismas caras, y cómo una persona enferma ha tenido que soportar las mismas horas de espera que puede soportar una persona sana, no me parece que para acceder a una bendición de sólo segundos haya que pasar por tanto, y menos en un estado de enfermedad. Si uno se acerca a la secretaría, verá sólo caras largas, malas respuestas y poca predisposición. Si no les gusta estar un lugar como ese no sé por qué no le dejan el lugar a otro que esté dispuesto a brindarse de otro modo. Aunque si sigo pensando, también se dice que las órdenes las imparte Ignacio. ¿Acaso no se da cuenta de lo que tiene en su entorno? ¿O lo sabe y no le preocupa? La iglesia del padre Ignacio parece haberse vuelto una especie de élite cerrada de gente que se cree que por estar cerca de él, es algo más que los fieles que lo esperan durante horas y horas. La gente de otras religiones sale con una sonrisa, contenta, los cánticos son alegres, las prédicas apuntan a la formación de la familia, sin juzgamientos. Allí no hay pecadores y recibe a todos, me he sentido mil veces mejor tratada que en mi iglesia. La Iglesia Católica a muchos ya no nos convence, algunos, cómo yo, se acercan a Dios de otro modo. No creo que sea necesario humillarse tanto para llegar a Dios, por ende creo que la Iglesia Católica me ha expulsado y me ha sacado las ganas de entrar en ella. Esta rebeldía no me aleja de Dios, creo que me siento más cerca, sin intermediarios hipócritas.

Jorgelina Colella


Las mafias en la Argentina

En la Argentina se habla de "mafias". Las mafias en el poder político han convertido a muchos de sus jerarcas, a veces tras bambalinas, es decir ajenos a los cargos públicos, en personas inmensamente ricas. Un hombre es inmensamente rico cuando ni él mismo sabe cuánto patrimonio posee. Mientras, muchas mafias, por razones de urbanidad y protocolo e incluso jurídicas, son llamadas asociaciones ilícitas. O, con benignos eufemismos, "cooperativas" o sociedades de socorros mutuos. También solemos creer que Alphonse Capone fue un mafioso. O que tal político un mafioso capo di tutti capi. En realidad, la mafia resultó mortal enemiga de Capone, quien era hijo de un matrimonio napolitano que llegó a Nueva York en 1893. Y allí nació en 1899. Y como napolitano, era miembro de la Camorra. La mafia, en cambio, era siciliana. De Palermo, del barrio de Borgo. Capone, viviendo en Brooklyn, le dijo a un peluquero siciliano que le cortara el pelo al uso "nostro". Como el peluquero se negó, Capone le destruyó media barbería. Y el peluquero le retribuyó con un navajazo en la cara. Por eso Scarface, cara cortada. Instalado en Chicago, perpetró mil tropelías. En esos años Rosario era la Chicago argentina. Finalmente, Capone fue preso por evasión de impuestos y murió hace 70 años en su mansión de Miami, de sífilis y con regocijo de las cinco "familias" neoyorquinas. La mafia siciliana, que había nacido a mediados del siglo XIX como una rebelión contra los burgueses e invasores explotadores (al menos eso alegaban), ya había degenerado en cáfilas como la Mano Nera, la Cosa Nostra y la colosal y calabresa Ndranghetta. Entretanto, me parece que hacemos un uso abusivo de la palabra mafia. Bien que, me dicen, lo principal es darse a entender. Y aquí dejo, pues estoy viejito y soy muy miedoso. Y estas cosas me hacen temblar de lo lindo.

Julio Chiappini

DNI 6.071.522


Mujeres que mueren (II)

En referencia a la nota publicada el pasado domingo por el señor Luis Novaresio, resulta casi incomprensible que un periodista de tan reconocida trayectoria incluya datos y cifras no verificadas y tan lejanas a la realidad. La tan repetida cantidad de 500 mil abortos anuales es una falacia y la cantidad de muertes de mujeres por abortos clandestinos también. Lo confirman las estadísticas oficiales, que aunque sean de abortos clandestinos o no, figuran igual como muertes por aborto. Tampoco existe un aborto seguro, siempre es un riesgo quirúrgico y está demostrado con la muerte reciente de Leyla en Esquel a causa de un aborto (teóricamente legal) pero que también llevó a una condena a la médica interviniente. Por eso lo único seguro es que una vida muere en un aborto y la de la madre queda afectada en sus fibras más íntimas. Porque lo que tal vez desconoce el señor Novaresio, como todo agnóstico, que consideran inaccesible para el entendimiento humano la noción de lo absoluto, que el ser humano es materia y espíritu, y hay una íntima relación entre ellos, que ya comienza en el seno materno desde la concepción. Ya existe desde ese momento una comunicación física y emocional entre ambas vidas y ya se pueden imaginar lo que sucede si una de ellas es arrancada violentamente del seno materno: eso genera una lógica consecuencia de dolor y que muchas veces la madre no logra superar con el tiempo generando el síndrome post-aborto. Y no puedo dejar de mencionar la imprudencia del periodista al definir teorías arcaicas sobre el comienzo y finalización de la vida humana ya superadas por la ciencia, que reconoce el comienzo de la vida en el momento de la concepción. También en el derecho se reconoce el mismo concepto, y él como abogado debería saberlo. Realmente todos los argumentos a favor del aborto del orden científico y jurídico son inaceptables y sin fundamentos. Finalmente, como periodista debería mantenerse imparcial y no ideologizado con el discurso abortista de la extrema izquierda.

Marcelo Arderiú

DNI 14.509.560


Las sanciones que correspondan

Toda corporación que se precie de tal cuenta, entre sus órganos, un tribunal de ética o similar, cuyo objetivo consiste en juzgar las actitudes de sus miembros. Es de esperar que el Partido Socialista posea tal organismo, analice los dichos del ex gobernador Antonio Bonfatti y le aplique las sanciones que correspondan.

Roberto A. Meneghini

DNI 6.069.678

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario