Domingo 28 de Diciembre de 2008
La Iglesia expresó ayer su "total rechazo" a la probable acordada de la Corte Suprema que resolvería, en un caso puntual, que la tenencia de drogas para consumo personal no debe ser sancionada penalmente, decisión que abriría un antecedente en la jurisprudencia.
"La Iglesia se seguirá oponiendo a todo lo que atente contra la vida humana, nuestro rechazo es total", dijo el titular de la Comisión Nacional de Justicia y Paz, el laico Eduardo Serantes, ante el eventual fallo del máximo tribunal que determinaría que tener drogas en "pequeñas cantidades" no es un delito.
El referente del organismo asesorado por el obispo Jorge Casaretto, presidente de Comisión Episcopal de Pastoral Social, advirtió que "no es una novedad que el flagelo de la drogadicción mata, sea cual sea el grado de consumo" de una persona.
Serantes, haciéndose eco del reclamo de los obispos, exhortó a convertir la lucha contra el narconegocio en "política de Estado" y criticó que "en lugar de tolerar las drogas, no se ponga mayor énfasis en el tratamiento de los consumidores y en la captura de traficantes y productores".
El dirigente laico recordó que "en noviembre de 2007, la Conferencia Episcopal Argentina presidida por el cardenal Jorge Bergoglio advirtió que el narconegocio se instaló en nuestro país, prospera exitosamente, destruye familias y mata. Nuestro territorio ha dejado de ser sólo un país de paso".