Lunes 03 de Enero de 2011
La Habana.- El cardenal de La Habana, Jaime Ortega, oró en su primera misa del año "por la buena marcha" de los cambios económicos en Cuba y expresó su confianza en que el gobierno de Raúl Castro excarcelará "en los próximos meses" a 11 presos políticos que siguen entre rejas desde la ola represiva de 2003.
Ortega consideró que el proceso de cambios "implica a todos" en la isla, y no sólo a las autoridades, y apeló a la "capacidad crítica" de los cubanos para expresar "divergencias" o señalar lo que "parezca que debe ser modificado". "Esa es una de las importantes responsabilidades que los gobernados deben asumir ante Dios. Nuestra celebración de este día incluye también una oración por la buena marcha de este proceso renovador para bien de todo nuestro pueblo", afirmó el purpurado durante la misa en la catedral de La Habana.
Dentro de su plan de "actualización" del modelo socialista, el régimen de Castro comenzó en octubre a eliminar más de medio millón de empleos del sector estatal y aprobó leyes que permiten la apertura de pequeños negocios privados en 178 profesiones diferentes. El ajuste también alcanzó a los precios subsidiados de bienes de primera necesidad: a partir de este año los cubanos deben pagar valores de mercado por el jabón y la pasta dental.
En medio de estas reformas se celebrará en abril el VI congreso del Partido Comunista de Cuba, el único legal en la isla, y que tendrá a la economía como tema exclusivo. Se tratarán asuntos como unificar las dos monedas que circulan en el país (peso nacional y peso convertible), flexibilizar la compra-venta de viviendas o eliminar la libreta de racionamiento de alimentos.
Más de once. Sobre los 11 disidentes que siguen en la cárcel del grupo de 75 detenidos en marzo de 2003, Ortega afirmó que algunos quieren exiliarse en Estados Unidos y otros permanecer en Cuba, y aseguró que es su "compromiso personal" que todos queden libres. "Existe la promesa clara y formal del gobierno cubano de que todos esos prisioneros serán puestos en libertad. Así lo he repetido en más de una ocasión y es un compromiso personal que tengo ante la opinión pública nacional e internacional", subrayó el purpurado. "Tengo además la certeza moral de que en los próximos meses serán puestos en libertad tanto esos prisioneros como otros de un grupo mayor de reclusos sancionados por algún tipo de hecho relacionado con posturas o acciones políticas", añadió.
Después de semanas de diálogo con el gobierno, la Iglesia católica anunció a principios de julio la liberación de los 52 presos que seguían entre rejas del grupo de los 75. De ellos, 40 han salido de la cárcel y se han exiliado en España, uno ha permanecido en Cuba y los restantes esperan a su liberación. Mientras tanto, la Iglesia ha anunciado en los últimos meses la excarcelación y traslado a España de otros 16 presos políticos que no pertenecen al grupo de detenidos en marzo de 2003.