La Iglesia chilena avala la protesta estudiantil
La Iglesia chilena dio la razón a los estudiantes universitarios y secundarios que desde 2011 protestan contra el lucro en el sistema educativo chileno, heredado de la dictadura de Augusto Pinochet, y que demandan sea gratuito y de calidad.

Lunes 01 de Octubre de 2012

La Iglesia chilena dio la razón a los estudiantes universitarios y secundarios que desde 2011 protestan contra el lucro en el sistema educativo chileno, heredado de la dictadura de Augusto Pinochet, y que demandan sea gratuito y de calidad.

"Cuando los jóvenes se rebelan contra el lucro tienen razón", dijo el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, en una entrevista difundida por el diario El Mercurio.

"Tienen razón de protestar porque la educación se ha vuelto para muchos una pelea para ganar puntajes, espacio, y la educación debiera ser un lugar de mucha libertad", expresó Ezzati.

Los estudiantes chilenos reclaman desde el año pasado una profunda reforma al sistema educativo de Chile, herencia de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), que redujo a menos de la mitad el aporte público a educación y fomentó la inclusión de los privados.

Las manifestaciones han proseguido este año y el jueves hubo una nueva protesta en Santiago, en demanda de un significativo aumento del presupuesto para el sector educacional en 2013.

"Chile cuenta actualmente con uno de los sistemas educativos más desiguales y caros del planeta", según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde).

No tiene plata. En tanto, el vicepresidente de la Conferencia Episcopal chilena, Alejandro Goic, aseguró ayer que la Iglesia Católica no cuenta con recursos para indemnizar a las víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes.

"Sin duda que alguna reparación deberíamos dar, pero económica no sé de dónde, la Diócesis carece de recursos", señaló Goic en una entrevista a la Televisión Nacional de Chile.

El obispo aseguró haber recibido "entre 25 y 30 denuncias de abusos sexuales", también de casos en que los sacerdotes ya habían fallecido, y por los que los denunciantes "querían desahogarse y que la Iglesia supiera que vivieron estos dramas".

Ante las acusaciones a los religiosos encubridores de los presuntos abusadores, Goic afirmó que "cuando hay una acusación que está vigente y la persona vive, uno le aconseja a la persona que vaya al Tribunal Civil y hay algunos que no quieren y nosotros no podemos obligarlos".

Esta semana, la Iglesia chilena reiteró en una declaración su histórico pedido de perdón, que ya realizó en 2008, y asumió sus culpas por su falta de reacción ante las denuncias de abuso sexual a menores, en medio de sonados casos que involucraron a un influyente sacerdote y una madre superiora.

Los casos se suman a la de una veintena de sacerdotes chilenos que han estado vinculados a casos de pederastia en los últimos años y cinco de ellos han sido condenados judicialmente, según datos de la Iglesia. l (AFP-NA)