La Iglesia centrada en el culto dejó la anunciación
"Varios obispos de América latina juramentaron vivir como pobres y trabajar como pobres, construir una Iglesia sin poder. Pero Juan Pablo II, luego Benedicto XVI, los fueron reemplazando por otros de un línea diferente, como del Opus Dei", advierte Silli.

Martes 02 de Abril de 2013

"Varios obispos de América latina juramentaron vivir como pobres y trabajar como pobres, construir una Iglesia sin poder. Pero Juan Pablo II, luego Benedicto XVI, los fueron reemplazando por otros de un línea diferente, como del Opus Dei", advierte Silli.

"Juan Pablo II y Benedicto XVI llevaron a que la Iglesia se centrara en el culto olvidando el mandato principal de Jesús de ser anunciadora del Evangelio. La comunidad que Jesús dejó es anunciadora más que celebradora de ritos, esa es su misión aunque tenga momentos de celebración. Jesús no fue notable en su participación en el culto de los judíos, al contrario, lo condenó por haberse olvidado de la justicia y la misericordia", explica. "La Teología de la Liberación, que es vivir el Evangelio, nació de la experiencia de las comunidades eclesiales de base, y de los documentos de Medellín y Puebla. Los teólogos llevaron a los libros lo que la gente comenzó a vivir. Es la teología que nace a partir de la vida, no como la Europea que nace a partir del escritorio, sin tener en cuenta la vida de la gente. El Vaticano nunca condenó la Teología de la Liberación, condenarla sería renegar del Evangelio", advirtió.