Jueves 04 de Febrero de 2010
Una de las ocasiones en las que se manifiesta la conducta de los argentinos es en las filas de los supermercados. Cada vez es más frecuente ver que la gente ubica su carro en la cola y luego sigue comprando. Es una avivada más, otra "argentinada". Terminan delante de quienes nos ubicamos en el momento debido, y debemos esperar detrás de carros "abandonados", pues un vivo lo dejó allí y se irá antes que nosotros. Otra ventaja la obtienen cuando al habilitarse otra caja quienes esperaban detrás corren hacia ella sin respetar a personas que los precedían. Otras veces encuentran un conocido en la fila (también se da en los cajeros de los bancos) y se detienen a charlar, luego terminan pasando antes de lo debido. Todo es cuestión de "madrugar" al prójimo, y así una sociedad no funciona como tal, ni crece ni se eleva. Esto lleva a pensar que los argentinos tenemos el destino que merecemos.
Rubén Darío Hutt,
rubenhutt@hotmail.com