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La historia de un individualista

La historia puede ser de cualquier ciudadano de estos tiempos

Sábado 10 de Febrero de 2018

La historia puede ser de cualquier ciudadano de estos tiempos. Siempre hiciste la tuya, desde chico en la escuela, no trabajabas en equipo, competías por las notas, en los exámenes no ayudabas a nadie y, es más, tapabas tu hoja para que nadie espiara alguna respuesta. Estudiabas solo en tu casa. No molestabas a nadie y solamente reaccionabas si te molestaban a vos, si acosaban a algún compañero mirabas para otro lado, o te ibas, pero no intervenías, mientras no se metieran con vos. Estudiaste en la universidad porque tus viejos te bancaron, nunca participaste de un centro de estudiantes, porque eran unos vagos que perdían el tiempo. Fuiste un abnegado estudiante, no hiciste sentadas, ni participaste en marchas, ni en acciones solidarias, porque eso era "política" y a vos no te importaba la política. Vos solamente querías estudiar y no molestar a nadie y que nadie te moleste, no te preguntabas porque tantos compañeros quedaban en el camino y abandonaban los estudios, tampoco reaccionaste cuando sacaron el boleto estudiantil, total vos tenías tu auto para ir a estudiar. Te recibiste en tiempo y forma. Rápidamente tu viejo te consiguió trabajo y escalaste posiciones. Nunca te afiliaste al sindicato porque pensabas que los sindicalistas eran "todos corruptos y vagos". No hacías medidas de fuerzas, si algún compañero era acosado laboralmente o suspendido o echado, mirabas para otro lado, pensando que "algo habrá hecho" para merecerlo. No te importó cuando desalojaron a los vecinos porque no podían pagar el alquiler, vos tenías la casa que te habían comprado tus viejos. Y cuando le robaron a tus vecinos de enfrente, cerraste tu ventana para no oír los gritos, y ni llamaste al 911 para no meterte en problemas. Hoy tu fábrica cerró, te quedaste sin laburo porque los productos que fabricaban en tu planta se importan. Vos siempre dijiste que los productos extranjeros eran mejores que los nacionales. Tus compañeros formaron una cooperativa de trabajo, pero por supuesto no quisiste formar parte. Ya no están tus viejos para ayudarte, casi no tenés amigos ni compañeros, no sabés, no querés protestar. Mirás con recelo a los que protestan como se abrazan y juntos se contienen. Te invitan a participar, no sienten rencor por vos. Tal vez es hora de darse cuenta que las luchas, los grandes logros, son colectivos y no individuales, que vivís en una sociedad y que es bueno mirar y verte en el otro.

Arístides Ricardo Alvarez

DNI: 14.081.530


El eslabón más débil de la cadena

Según la ley 27.253 se debe realizar la devolución del IVA a las jubilaciones mínimas que hayan realizado compras con tarjeta de débito por al menos dos mil pesos. Durante diciembre y enero, el Banco Columbia no realizó los depósitos. Ante los reclamos, dicen, "si corresponde ya los vamos a depositar". Mientras Ansés expresa que cambie de banco. ¿A dónde debe recurrir el eslabón más débil de la cadena?

DNI: 11.272.412


El estado de las unidades del Sies

El Sies recibe numerosas quejas, ya que debido a lo obsoleto de las unidades el traslado se hace lentísimo, muchas veces siendo la causa de muerte o empeoramiento del cuadro de los pacientes. La presentes unidades no cuentan con aire acondicionado lo cual es un agravante. Lo insólito, inaudito, incomprensible, y no deseo agregar la palabra perverso ya que puede parecer demasiado fuerte, es que en la sección Movilidad del municipio, de calle Montevideo y Ovidio Lagos, hay desde hace más de dos meses, 20 unidades nuevas, totalmente equipadas y cuatro especiales, pero que no se han puesto al servicio de la comunidad. Señor Caruana ¿puede usted dar una explicación al respecto ya que son vidas humanas las que están en juego?

Myriam Koldorff


No "hay 2019" pese a la campaña en ciernes

No soy encuestador, no manejo estadísticas ni soy politólogo. Simplemente un ciudadano, como tantos que, no militante y apartidario al fin de cuentas, muto el voto en función de las políticas que los distintos gobiernos aplican, usando para la evaluación la consecuencia entre lo dicho y lo hecho por ellos cuando gestionaron. El devenir político va marcando claramente la distancia entre lo propuesto y lo alcanzado. No es tan difícil enfrascarse en el sondeo, sólo es necesario para ello tener consciencia del lugar de partida de cada uno de sus ministerios que trabajan para alcanzar los objetivos propuestos.Encontraremos errores (cometidos por impericia o inexperiencia). Pero la forma más simple (que no falla) para dar en la tecla y hallar respuestas a las preguntas que nos hacemos antes de elegir a nuestros candidatos es midiendo las diferencias patrimoniales de los distintos actores, entre lo que tenían cuando asumieron y lo que tienen en la actualidad. Para ello vendrá "de maravillas" tener a mano y hacer uso de la información periodística (más que la de las redes sociales, donde suele aparecer abundante "pescado podrido") y estar dispuesto al análisis, desapasionado, que sólo conduce al autoengaño. Hay una campaña en ciernes, por estos días, que habla de que "hay 2019" en alusión a la convocatoria de un grupo de históricos peronistas que buscan en los cada vez más escuálidos creyentes de la "década ganada" sumar adherentes intentando copar el lugar vacío que la oposición dejó vacante. El gobierno de Cambiemos ha cometido muchos errores e incumplido varias promesas, pero en líneas generales ha seguido la tendencia a marchar en el mismo sentido que lo hacen los "países normales" (así llamamos a los que, siendo vecinos han pasado por los mismos avatares de un mundo en permanente cambio, pero que han tenido un desarrollo muy superior al nuestro en todos los indicadores). El kirchnerismo dejó un país desendeudado (porque nadie le prestaba a la Argentina) pero con un tercio de su población en la pobreza, sin electricidad, sin gas, sin reservas, sin justicia (pero con "justicia legítima"), con instituciones vaciadas, devastadas (los organismos de control, Auditoría General de la Nación, IGJ, eran meras pantallas de utilería), con más de 1,5 millón de jóvenes que no estudiaban, ni trabajaban, ni buscaban (se drogaban) y con la mayor ausencia de obras de infraestructura que se recuerde de un período político. Los ciudadanos, en su inmensa mayoría, tal vez no tengamos decidido aún, adonde va a ir dirigido nuestro voto en las próximas elecciones. Lo que no tenemos dudas es adonde seguramente no irá, porque lo que está más claro es "qué es lo que no queremos más", los argentinos.

Juan José de Guzmán

jjdeguz@gmail.com

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