La historia
Viernes 11 de Abril de 2014
Un largo calvario. Durante años, los padres de Marcelo esperaron infructuosamente que su hijo les diera alguna señal de que estaba vivo, recordaron las hermana del paciente, Andrea y Adriana Diez. Sus padres contrataron enfermeras, fonoaudiólogos, kinesiólogos. Los padres de Marcelo finalmente murieron. El estado vegetativo de Marcelo es irreversible, según aseguraron tres comités de bioética. El 23 de octubre de 1994 quedó atrás una vida llena de desafíos: un auto que ingresaba en la ruta 22 en Neuquén se lo llevó por delante cuando él traspasaba un camión. Marcelo pescaba, esquiaba, escalaba, hacía trekking, andaba en moto. "Lo que quedó de Marcelo es un cuerpo que respira", dice Adriana.