Jueves 11 de Febrero de 2010
Este sacerdote franciscano que había nacido en Italia, el 7 de mayo de 1924, tenía solamente una idea: "Emular la vida de San Francisco de Asís". Llegó al país en 1953 y ejerció su ministerio en las provincias de Santiago del Estero, Buenos Aires, Río Negro y principalmente en la provincia de Santa Fe. En 1977 y 78 estuvo radicado en El Salvador, donde conoció y asistió a monseñor Arnulfo Romero, para quien se tendría que pedir también (ignoro si ya se ha lo hecho) su beatificación. Volvió al país en 1980 y a partir de ahí tuvo su lugar de residencia casi permanente en la pequeña población de Diego de Alvear Desarrolló en esa localidad un trabajo de evangelización, llevando desde allí su palabra y su bonhomía a Aarón Castellanos, Rufino, Amenábar, Lazzarino, San Gregorio, Iriarte y Alberdi. En la localidad de Diego de Alvear trabó gran amistad con varias familias y en Rosario en estos momentos tenemos la suerte de tener una testigo de su vida. En esa señora se resumen muchas de las anécdotas que el padre Zilli desarrolló sobre su vida. Hay situaciones alegres, como la de que le habían regalado al sacerdote un par de pantalones que por largos le rozaban el suelo y se le ensuciaban o se le mojaban, según hubiera sol o lluvia. La señora le observó un día el detalle y el padre José, siempre dispuesto a pensar en la palabra de Dios pero no a molestar a nadie, acortó los mismos dándole un tijeretazo a cada una de las botamangas para luego decirle a la señora: "¡Mire, ya solucioné el problema!". También esta señora lo acompañó cuando el padre Zilli, ya muy enfermo, tuvo que ser trasladado a Rufino para su internación, por los problemas de diabetes que le venían afectando regularmente. El no eligió dónde y cuándo morir y creo que este período de canonización por parte del padre Andrés Quiroga tendrá eco en muchos rincones de la provincia de Santa Fe, de la Argentina, de la hermana república de El Salvador y también en su siempre querida y añorada Italia. Dispongámonos a honrar voluntades y testimonios para la biografía de este hombre santo y la necesidad de su canonización.
Héctor Rivero,
DNI. 6.059.238
riverohector@hotmail-com