La histeria, aún presente en el "macho argentino"
El plantear que en Rosario están las mujeres más lindas del país lo lleva por un hilo conductor que desemboca en comparar actitudes femeninas de mujeres locales y del resto del continente.

Domingo 23 de Junio de 2013

El sexólogo Ezequiel López Peralta no sólo habla en la entrevista del poder del beso. Entre otras claves, resalta que hoy cualquier tipo de pareja tiene cabida a partir de la modificación de los parámetros culturales en cuanto a la forma de relacionarse con el otro. Y también subraya que hoy no sólo existe una histeria femenina, sino que los hombres argentinos no se quedan atrás a la hora de empezar a formar parte de esa categoría.

   El plantear que en Rosario están las mujeres más lindas del país lo lleva por un hilo conductor que desemboca en comparar actitudes femeninas de mujeres locales y del resto del continente. De allí a la histeria, y la que involucra ahora al hombre, hay un pequeño paso: “Vine algunas veces a Rosario y conocí mujeres. Son muy lindas, me gusta la forma de hablar que tienen, su frescura y espontaneidad. No tienen algunas cosas de las argentinas de otras regiones. Creo que la mujer argentina posee, por un lado, empoderamiento, pero no tiene que confundirse eso con cierta soberbia. Te planteo un ejemplo: en Argentina me da la sensación de que si mirás a una mujer te devuelve la mirada como diciendo «¡Qué mirás, tarado!». Y si la invitás a salir seguramente te preguntarán: «Bueno, pero... ¿vos no querrás sexo, no?» Yo siento que en otros países, como Colombia o Venezuela, hay como una cuestión de gratitud de la mujer. Si salís con una, vas a comer o a tomar algo, o simplemente a caminar, siempre hay una cuestión de agradecimiento. No hay un cazador y una posible presa, los dos estamos en la misma. No hay como esa histeria que es muy de la Argentina y que está contagiando a los hombres. El hombre argentino también me parece que está confundiendo eso de evolución masculina con histeria”.

   Abundando sobre el tema, resalta que “Argentina ha logrado una evolución. Pero como toda evolución implica un reacomodamiento de roles. Si el hombre ya no es el tradicional y la mujer tampoco lo es, con todos los avances que ha tenido, ni hablar en el orden de lo sexual, entonces ¿qué somos? La gran ventaja de esos roles tradicionales era que tanto hombre como mujer sabían qué tenían que hacer. Ahora hay cosas que no tenemos muy en claro si son masculinas o femeninas. La histeria era como una cosa muy pensada de la mujer, de hecho su significado proviene de la palabra útero. Ahora resulta que aparece el hombre histérico. En Argentina estamos como en plena revisión de roles, en cómo se siente más cómodo cada uno”.

   Afirma que han cambiado los parámetros en la forma de relacionarse entre hombres y mujeres. Y que en cuanto a los tipos de parejas, la “tradicional” aparece muy comprometida: “En estos tiempos, cualquier forma de pareja tiene cabida. Desde la tradicional, que ya casi es como una rareza, hasta las parejas liberales, o el poliamor. El poliamor son relaciones donde hay involucradas más de dos personas en donde no sólo hay intercambio sexual entre ellos, sino que además hay una relación afectiva fuerte y aceptada por todos. Las liberales son dos personas que, precisamente, liberan sus genitales por fuera de la pareja, con códigos, cuidados, momentos, pero sin que esté involucrado el amor”, especifica.