Domingo 18 de Julio de 2010
La vorágine de mentiras que envuelve a políticos ávidos de perenne bienestar, nos deja estupefactos, más aún cuando aparentan servir al pueblo que los votó y, repentinamente, se sacan la careta demostrándonos que la honra, la ecuanimidad, la vergüenza, son atributos perdidos en el tiempo. Un medio televisivo nos mostró al senador Luis Juez asumir su increíble defensa a favor del matrimonio gay. Ante la requisitoria periodística manifestó que "los Kirchner no se adjudiquen la aprobación". Habló de hipocresías de algunos pares, o de no discriminar y otros infantiles argumentos. Siguiéndolo de cerca observo incrédula que el hipócrita es él, mareando con su veloz locuacidad, que ya no le sirve para confundir. Personalmente le digo que no olvide beneficiar a los "pedófilos" porque también saldrán a reclamar su discriminación.
Alba Cuozzo
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