Edición Impresa

La hipocresía nos está matando

El jueves 21 de agosto fue la última manifestación pidiendo justicia y seguridad, pero hubo cientos de estas convocatorias anteriormente y posiblemente haya muchas más, pero nada cambia y sigue todo igual o peor.

Sábado 06 de Septiembre de 2014

El jueves 21 de agosto fue la última manifestación pidiendo justicia y seguridad, pero hubo cientos de estas convocatorias anteriormente y posiblemente haya muchas más, pero nada cambia y sigue todo igual o peor. Para terminar con este flagelo, y a mi criterio, se tiene que bajar la edad de imputabilidad a los 14 años, porque un menor que empuña un arma de fuego está sabiendo que si apreta el gatillo puede matar a una persona. Por lo tanto no es un inocente. Por otro lado, el delincuente condenado por la Justicia tiene que cumplir la condena completa, eliminando las salidas transitorias o la libertad condicional. Estamos cansados de ver delincuentes que saben de estas condiciones y reinciden en el delito. También pido la colaboración del periodismo, en especial gráfico, para que no se queden solamente con la noticia del momento. Los diarios tendrían que sacar un suplemento por lo menos mensual con el seguimiento de todos los hechos, porque la ciudadanía quiere saber si atraparon o no a los delincuentes, qué condena les dieron y, si salen, qué juez los liberó para que éste sea el responsable de posteriores delitos que pueda cometer. No creo que con esta sola carta se lleguen a concretar algunos de estos puntos, pero pido a los lectores que inunden este espacio adhiriendo o exponiendo otras ideas sobre este tema, antes que nos toque a nosotros, a algún familiar, hijos, nietos o amigos. La hipocresía nos está matando y tenemos que decir en público lo que pensamos en privado.

Enrique José Chirco
DNI 10.779.193

En torno a la violencia

Respecto de la nota del señor Enrique Font, de la cual sólo me queda claro que si existen policías corruptos es porque éstos copian al pie de la letra el “modelo” de régimen que nos gobierna en la actualidad (mal que le pese a este señor, en gobiernos militares esto no sucedía porque si a alguien obedecia la policia era a los militares), porque en verdad nunca se entiende bien a qué quiere llegar este señor. Lo que sí tambien queda claro es que está preocupadísimo por los delincuentes, no por sus víctimas. Este señor hace mucho tiempo atrás investigaba a unos policías con familia e hijos pequeños que arriesgando la vida se enfrentaron con dos menores delincuentes peligrosísimos a los que abatieron en el operativo en que intervinieron, y allí fue cuando en una nota en este diario Font se despachó con la frase para el recuerdo, que los policías “podrían haber tirado menos tiros”. Pero aparte de que parece mentira que en pleno siglo XXI estos “defensores de los derechos humanos” que dicen defender la vida y los derechos de los seres humanos defendiendo nada menos que a los que la cercenan, entorpezcan con sus confusos discursos y delirios imposibles, la lógica reacción y defensa que como cualquier organismo vivo, ante una agresión, en este caso hablamos de la delincuencia, se supone que practica una sociedad. Y preocupa que esta clase de señores enseñen en la Facultad de Derecho a los futuros abogados que costean su carrera con los impuestos que salen de los bolsillos de los honestos a defender a los delincuentes y no a los que no delinquen. Me atrevo a encarar a este sujeto porque me asiste el derecho que me otorga el haber sufrido dos asaltos a mano armada en menos de dos años (me sentiría encantado de que Font y sus camaradas de ideología supieran lo que se siente cuando le apuntan a uno con un arma de fuego). Yo le digo a este sujeto que en todo caso hay una realidad indiscutible, sustentada por un país sembrado de cadáveres que dejan a su paso los delincuentes, clarísimo indicio de que sus delirantes doctrinas de seguridad han fracasado estrepitosamente. Que Font, que tanto amor (patológico) profesa por los delincuentes, salga a caminar de noche solo por la peatonal, atravesar el parque de la Independencia o se lleve a vivir uno de ellos a la casa de él. Y que toda esa confusa sarta de teorías que expone en la nota se la explique por ejemplo al papá del joven muerto recientemente en una entradera, increíble modalidad delictiva que no tiene precedentes en el país en el pasado o al menos no gobernando esta banda de mafiosos, patoteros y delincuentes encubiertos con el pomposo rótulo de “derechos humanos”. Por si fuera poco, por boca de uno de sus ministros, que se postula a presidente, promete perpetuar “el modelo”, el mismo que creó inflación, inseguridad, más pobreza, desocupación y el cierre de miles de locales y comercios que es lo único que se palpa, sin discusión.

Miguel A. Decunto
DNI 11.270.762

Partidas de
nacimiento

El día 14 de julio de este año solicité dos partidas de nacimiento para tramitar los documentos de mis dos hijos. Dado que soy empleada doméstica y mi horario de trabajo no es flexible, realicé el trámite a través de internet, pagando 130 pesos (65 por cada partida). La supuesta ventaja de abonar esa suma, es la de recibir las partidas en mi domicilio dentro de los siete días. Nunca llegaron. Fui al Correo Central, allí dicen haberlas enviado a mi domicilio. Nunca las recibí; como tampoco ningún aviso de visita. Fui al Registro Civil de Rosario, allí tampoco tuve suerte. Hablé a Santa Fe, donde me dicen que están en la oficina de archivo del Registro Civil de calle Salta, en Rosario (lugar donde ya estuve). Regreso nuevamente, con todo lo dificultoso y perjudicial que me resulta, con las indicaciones que me había dado el señor con el que hablé en Santa Fe, quien me aseguró haber hablado con la Dra. Borzani, y ella confirmó que las partidas estaban en el Registro de Rosario. Hoy, 2 de setiembre, y luego de haber ido por segunda vez al Registro Civil de calle Salta, sin éxito alguno, sigo sin novedades. La falta de respeto y el manoseo de los empleados públicos no tiene medidas.
Una vergüenza.

Bárbara Espíndola
DNI 25.438.962

Mejoras sobre
bulevar Oroño

Señora intendenta Mónica Fein: uno de mis privilegios es vivir hace muchos años sobre una de las calles más hermosas de la ciudad y caminar por sus veredas; fue, es y será un placer para el espíritu. Las palmeras con su presencia majestuosa siempre fueron una característica del bulevar Oroño. Fue muy triste ver que sus viejas y maravillosas casonas sufrieran en su momento el embate de la modernidad y la falta de criterio de los gobiernos de turno permitiendo que las derribaran sin piedad. En estos momentos el hermoso bulevar, espejo para el turismo que cada vez llega más asiduamente a nuestra ciudad, presenta un estado lamentable, a pesar de formar parte del paseo peatonal de los domingos, que lo convierte en visita obligada por el circuito establecido… Una de las ideas es, a pesar de que los ambientalistas opinen lo contrario, la poda de los enormes plátanos que lo circundan. Están tan altos que ya opacaron totalmente la presencia de las palmeras y no permiten ver la belleza de las edificaciones. Aparte en la época de la caída de sus hojas, es tremenda la cantidad de basura que se acumula, así como el polvillo que originan sus frutos y que tanto alergiza a la población…No es cortarlos al tronco, sino bajar un poco su altura desmesurada, lo que daría más coherencia al paisaje urbano. Un precioso copón que formaba parte de su paisaje, entre calle Santa Fe y San Lorenzo, fue destruido sin piedad, en algún “festejo” escolar hace unos años y nunca fue repuesto. Además del hecho de haber muchísimas baldosas rotas y flojas, se permite a los ciclistas circular libremente sobre la senda peatonal, con el consiguiente peligro para los transeúntes. ¿Por qué nadie controla estos excesos? Muchos de sus bancos están rotos y el veredón escrito por los alumnos de los colegios que existen sobre el bulevar y que, creo, deberían hacerse cargo de su limpieza. El hermoso césped que una vez luciera ya no existe y casi no hay papeleros donde tirar nada. Hace unos días que tenía escrita esta carta para los lectores ya que hace tiempo se vienen sufriendo estas situaciones. Así que cuando leí la iniciativa de la concejala Viviana Foressi me alegré muchísimo, la felicito y espero que su proyecto prospere, porque será un gran beneficio para la ciudad y para nosotros los vecinos, que amamos nuestro bello y abandonado bulevar.

Cristina Burgues
DNI 3.184.242

Discrecionalidad y autoritarismo

Feliz cumpleaños a la discrecionalidad, al autoritarismo. El 17 de agosto de 2011, la Sala Cuarta de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Rosario resolvió “...disponer la efectivización de las ordenanzas municipales 5904/94 y 5905/94, la primera dentro del plazo de 240 días corridos y la segunda dentro del plazo de 360 días corridos”. Ambas se referían a la creación de una Guardería Municipal gratuita transitoria para animales domésticos y un Cementerio. En el mes de diciembre del mismo año se resuelve “...declarar inadmisible el recurso de inconstitucionalidad sub litem... interpuesto por el Organo Ejecutivo”. El 17 de octubre de 2012 se dispone se hagan efectivas las sanciones conminatorias (multas) hasta tanto la accionada, que no es otra que la Municipalidad de Rosario, acredite el efectivo cumplimiento de la sentencia. Han transcurrido cinco años desde el inicio del juicio, tres desde el pronunciamiento de la Cámara y el Poder Ejecutivo sigue sin acatarlo. En el reino del revés, parodiando a María Elena Walsh, la Intendencia incumple una sentencia que está firme. En el reino del revés, uno de los poderes del Estado se atribuye la facultad de desoír lo que le orenda la Justicia. En el reino del revés, la arbitrariedad es rey. Feliz cumpleaños para quienes descreen de las autoridades, porque son las primeras en pisotear las normas que han promulgado. Feliz cumpleaños para quienes desconfían de una Justicia infinitamente lenta. Una reflexión no jurídica ni legal, pero sí necesaria: las entidades proteccionistas que se han constituido como actoras en esta causa sólo tenían un único objetivo que los perros que están hacinados en las pequeñas jaulas oxidadas y malolientes del Imusa y los que descansan sus doloridas humanidades en un ex basural a cielo abierto con peligro de hundimiento llamado Anexo II del Imusa tengan un sitio digno para vivir hasta ser dados en adopción, si esta circunstancia es posible. Después de todo, feliz cumpleaños a quienes no bajamos los brazos. Feliz cumpleaños a todos los que queremos un mundo más justo en el que los que no tienen voz sean representados por otros que tienen la obligación étiva de defender sus derechos.

Rosalía Susana Aurascoff
DNI 5.336.957

 

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario