La hepatitis está en campaña
Cuando el virus de la hepatitis penetra en una persona, no se fija en su sexo y, aunque prefiere los jóvenes, no contempla mucho la edad. Tampoco pregunta qué tipo de religión profesa, si es agnóstica o atea.

Domingo 28 de Julio de 2013

Cuando el virus de la hepatitis penetra en una persona, no se fija en su sexo y, aunque prefiere los jóvenes, no contempla mucho la edad. Tampoco pregunta qué tipo de religión profesa, si es agnóstica o atea. Y no le interesa la ideología política del "elegido". Simplemente entra, ataca, destruye. Sin piedad, en forma silente. Seguramente no quiere hacer notar su malvado avance hasta que es demasiado tarde. Por ello estamos en campaña. En campaña para exterminar a los virus, o para no permitirles entrar en el cuerpo de nadie. Hoy, 28 de julio, es el Día Mundial de la Hepatitis. Así lo decretó la Organización Mundial de la Salud en homenaje al nacimiento del doctor Barich Blunberg (1925-2011), quien descubriera el virus de la hepatitis B y su posterior vacuna. En Rosario venimos realizando actividades de información sobre este flagelo mundial cuya espeluznante cifra alcanza a 550 millones de personas infectadas en el mundo. Es decir que una de cada 12, tiene el virus de la hepatitis B o C. El 2 de agosto estaremos en la plaza Montenegro de Rosario, vacunando, informando, repartiendo 5.000 volantes, realizando detección inmediata de hepatitis B y algunas de hepatitis C. En el resto de la provincia, del país y del mundo, con variantes apropiadas para cada lugar, se viene realizando la misma tarea, con todo entusiasmo, porque nada produce mayor satisfacción que brindar una mano por la salud, por la vida. Si alguien quiere sacar algún rédito político o religioso de nuestro accionar, no va a lograrlo. Sólo tiene opción como ser humano. Por ello debe acercarse a la campaña, informarse bien de qué se tratan las hepatitis virales crónicas, vacunarse, prevenir a los que ama. Terminada la campaña, continuar en cualquier hospital del país, con su detección o con su tratamiento. Porque las hepatitis tienen ley nacional. Entre todos, afianzaremos el presente y forjaremos un destino sin hepatitis para las próximas generaciones.

Edith Michelotti
Grupo Hepatitis Rosario
www.hepatitis-c.com.ar