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La Haya condenó a un ex líder rebelde por reclutar niños soldado

Se trata del congoleño Thomas Lubanga, quien podría enfrentarse a la cadena perpetua. Es el primer criminal de guerra detenido y condenado por la Corte Penal Internacional.

Jueves 15 de Marzo de 2012

La Haya.- El ex líder rebelde congoleño Thomas Lubanga, de 51 años, fue declarado ayer culpable por la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya por reclutar a niños soldado en su país, convirtiéndose en el primer criminal de guerra detenido y condenado por ese tribunal.

Los tres magistrados del tribunal determinaron "sin dudas" que el acusado reclutó forzosamente entre 2002 y 2003 a niños menores de 15 años y los obligó a participar en el conflicto que vivía el país, convirtiéndolos en soldados.

Todavía no se ha fijado la pena que deberá purgar Lubanga. No obstante, podría tener que enfrentarse a la cadena perpetua. Los jueces de la CPI convocarán otra sesión en fecha a determinar para establecer la condena.

"Papel esencial". Los magistrados concluyeron que Lubanga desempeñó un papel "esencial" en el reclutamiento de niños menores de 15 años para usarlos como soldados en la región de Ituri, en el norte de la República Democrática del Congo (RDC). Algunos de ellos sirvieron como sus guardaespaldas personales.

"La cámara (de la CPI) concluye que la fiscalía ha probado, más allá de cualquier duda razonable, que el señor Thomas Lubanga es culpable de reclutar y alistar a niños menores de 15 años", comentó el juez-presidente, Adrian Fulford, en la decisión de ayer, tomada por unanimidad de la sala.

Entre los jueces que asistieron a la sesión se encontraba la ex juez del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) Isabel Odio Benito. La costarricense es una de las mayores expertas mundiales en derecho penal internacional.

Lubanga se encuentra desde marzo de 2006 en prisión preventiva. El proceso en su contra, en el que testificaron 67 testigos, fue abierto en enero de 2009. El fiscal principal de la CPI, el argentino Luis Moreno Ocampo, llevó la batuta de la acusación.

El caso revivió momentos dramáticos. Un buen ejemplo fue la declaración de un antiguo niño soldado, hoy en la veintena, que se retractó por miedo. Una vez superado el temor a posibles represalias en Congo, describió la trayectoria de los menores obligados a guerrear (un 40 por ciento son niñas).

"Los milicianos de Lubanga me sacaron de mi pueblo a los 11 años, y nos pegaban hasta morir. A las niñas primero las violaban. Luego ellas luchaban y trabajaban para los soldados mayores. Disparaba cuando me lo ordenaban. En el asalto a una misión matamos a todos, incluido el sacerdote", relató el muchacho en febrero de 2009. El chico logró salir del campamento rebelde con ayuda de su padre y fue recogido por la ONG Save the Children.

Impacto global. Amnistía Internacional saludó ayer el veredicto contra Lubanga, que consideró tendrá un impacto global. "El veredicto contribuirá al fin de todos los que cometen el horrible crimen de utilizar y abusar de niños dentro y fuera del campo de batalla", dijo Michael Bochenek, miembro de la organización. "También ayudará a acabar con la impunidad de la que disfrutaron por crímenes contra el derecho internacional debido a que las autoridades nacionales fallaron a la hora de investigarlos", agregó en un comunicado.

Asimismo, el grupo basado en Londres Child Soldiers International consideró que el veredicto va en la dirección correcta. "Esta condena es un paso importante de la CPI a la hora de lograr justicia para los responsables del crimen de guerra de reclutar niños y utilizarlos en las hostilidades", dijo Richard Clarke, director del grupo. "Sin embargo, en la República Democrática del Congo y otros lugares demasiada gente sigue evadiendo la responsabilidad por sus acciones, se niega la justicia a las víctimas y se perpetúa el uso de niños soldados", añadió.

Otros grupos desearon, sin embargo, que el fiscal jefe, Luis Moreno Ocampo, hubiera aumentado los cargos contra Lubanga, por ejemplo por el uso de los niños como esclavos sexuales o por cometer masacres contra gente de todas las edades.

El coacusado Bosco Ntaganda sigue en el Congo, donde ocupa un alto cargo en el ejército. Otros dos congoleños de una milicia rival que lucharon contra la fuerza de Lubanga están siendo juzgados por su implicación en crímenes de guerra.

Más criminales. Según Naciones Unidas, más de 300.000 niños pelean en diversos ejércitos y milicias del mundo. Sólo en la República Democrática del Congo había unos 30.000 alistados durante la guerra civil (1998-2003), que costó la vida a cerca de cuatro millones de personas.

La sentencia de ayer coincidió con la campaña de la ONG estadounidense Invisible Children contra otro señor de la guerra africano, el ugandés Joseph Kony. La CPI lo busca desde 2005 por crímenes contra la humanidad y le atribuye a su vez el reclutamiento de niños soldado.

El drama de estos menores figura en un video lanzado en YouTube por Invisible Children. El material, titulado "Kony 2012", ya fue visto por 80 millones de personas. A pesar de las críticas recibidas por simplificar el problema, el propio fiscal de la CPI reconoció que el video "puede contribuir a la detención de este criminal ugandés".

"Histórico"

EEUU saludó como un “momento histórico” la decisión de la CPI de declarar culpable a Thomas Lubanga, si bien subrayó que no cambiará su postura ante el tribunal de La Haya, cuya autoridad no reconoce. “La declaración de culpabilidad es un paso importante para que los congoleños reciban justicia”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

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