La guerra al indio
En el suplemento Señales del 31 de mayo pasado he leído atentamente la nota que trata sobre la conferencia del historiador Osvaldo Bayer, que acusa al general Julio A. Roca sobre la guerra y exterminio de los nativos.

Sábado 06 de Junio de 2009

En el suplemento Señales del 31 de mayo pasado he leído atentamente la nota que trata sobre la conferencia del historiador Osvaldo Bayer, que acusa al general Julio A. Roca sobre la guerra y exterminio de los nativos. En esta contienda, no sólo Roca estuvo involucrado, sino también Juan Manuel de Rosas, Adolfo Alsina, Bartolomé Mitre, Nicolás Avellaneda, incluso Huidobro y Olascoaga. Esa despiadada persecución no fue hacia los nativos, como podrían ser los tobas, quichuas, mocovíes, etcétera. Fue contra los aucas, vocablo mapuche que significa rebelde, montaraz y salvaje, mote por el cual se designaban a los araucanos. De estos últimos descendían los ranqueles, destacándose por su sagacidad y ferocidad el cacique Yanquetruz, de nacionalidad chilena y cuyas fuerzas entraron por Mendoza. El primer combate fue librado por los hombres de Rosas, regimiento a cargo del general Ruí Huidobro y coronel José F. Aldao. Yanquetruz divide a este frente en dos secciones y así en el desierto, donde era su fuerte, destruye a Huidobro y luego vence cómodamente a Aldao. Pero el cacique principal y de mayor resonancia de nacionalidad chilena fue Juan Calfucurá. Instalado en Salina Grande con un ejército de 5.000 lanzas repartido en varios caciquejos, sus malones, según Pedro Tuella, llegaron hasta el Rosario. No solo se llevaban cautivas, sino todo el ganado posible donde la mayor parte iba a parar allende los Andes; carne que aguardaban los barcos ingleses. A Calfucurá, lo sigue Manuel Namuncurá, llalmache por haber nacido en Llaima, Chile. Namuncurá, a lo largo de su vida, lanzó numerosas invasiones y se llevó cientos de miles de cabezas de ganado, que posteriormente vendía a Chile. Su último combate fue en 1882, derrotado definitivamente por las fuerzas del mayor José Daza. El escritor y poeta Mariano A. Pelliza dice: "La historia no es un alegato a favor de unos o en contra de otros... sólo debe revelar un esfuerzo de ecuanimidad..."

Roberto Linares

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