Lunes 04 de Mayo de 2009
Tal como ha ocurrido con oscuros personajes que sin razón relevante se transformaron de pronto en mediáticos gracias a la televisión basura de Mauro Viale la vulgar gripe se ha instalado en la primera plana de todos los diarios y canales de televisión. ¿Qué diferencia hay entre la gripe aparecida este año y la gripe aviar (que tiene 15 subtipos) y otras variedades que recorrieron el mundo en los últimos años? En que simplemente es una nueva cepa, algo normal, ya que el virus de la gripe muta continuamente. No hay que buscar la causa en presuntos ataques terroristas o en experimentos de científicos locos como ya se ha dicho.
En los últimos años han deambulado cepas de virus que no tuvieron tanto éxito mediático como la actual gripe porcina. Según el doctor Horacio López, profesor de Infectología en la Facultad de Medicina de Buenos Aires y coordinador del Foro Argentino de la Gripe, la cepa llamada Fujian se presentó el año pasado en nuestro país e infectó a muchas personas sin que nadie se alarmara salvo los afectados. Este año puede volver con más fuerza. En el año 2003 en Argentina se propagó otra cepa, llamada "Panamá", y tampoco mereció atención mediática alguna. Sin embargo esta indiferencia también es peligrosa, mucho más, por supuesto, que este alarmismo mediático que puede causar temor e inconvenientes pero no la muerte. Porque todos los años en nuestro país mueren por causa de la gripe más de dos mil personas. La solución es bastante simple: la vacunación de la población de riesgo. En Argentina tenemos más de medio millón de unidades disponibles, más que suficientes. López lo recomienda a todos los mayores de 64 años, al personal sanitario, a los que tengan problemas crónicos pulmonares o cardiovasculares y a los adultos y niños con enfermedades metabólicas renales, hematológicas o inmunosuprimidos así como las mujeres que estén en el segundo o tercer trimestre de embarazo. El Pami lo hace gratuitamente a sus afiliados. Los que carecen de obra social deberán pagar entre 35 y 55 pesos. La vacuna no garantiza totalmente que no se contraiga la enfermedad pero atenúa los síntomas y la gripe deja de ser mortal. En México ninguno de los que murieron estaba vacunado. Como siempre los más castigados allí fueron los pobres, algo habitual en este triste mundo. Sin embargo hay datos alentadores: pareciera que la cepa de gripe porcina no es muy virulenta y ya está perdiendo fuerza. Debemos más bien temer a la cepa Fujian, que en el otoño pasado provocó en USA la muerte de 123 menores de 18 años, de los cuales el 60 por ciento eran menores de cinco años. Esa variedad de gripe fue tan grave en USA porque desde 1990 que no circulaba por allí. Los que se enfermen de gripe en Argentina este año es más probable que sea por la cepa Fujian que por la variedad porcina. Sin escándalo se pueden tomar las precauciones que nunca están demás: vacunarse los que están en situación de riesgo y tomar medidas higiénicas lógicas como lavarse las manos antes de comer. Si somos muy paranoicos podemos usar barbijo tal como hace Michael Jackson. Nadie se atrevería a decir que el barbijo es innecesario aunque a mí, que no sé nada de gripe, me parece simplemente ridículo. En caso de síntomas como fiebre y tos López recomienda consultar telefónicamente al médico de cabecera, cuidando de no colapsar los hospitales. Pero todo esto del alarmismo por la gripe porcina (no lo comenten) me suena a bluff, como antes lo de las vacas locas.
Héctor W. Navarro,
hwnavarro@ciudad.com.ar