Martes 27 de Noviembre de 2012
Hay una realidad tangible, desde el histórico 8N y el reciente 20N de los gremios unidos que reclaman al gobierno, escuche y corrija el falso rumbo de un modelo que no es precisamente mejorar el medio de vida de la población. El acostumbrado histrionismo de la presidente ya no tiene vigencia y debe recordar que los gobernantes, políticos y afines, viven gratis. Todos sus gastos los paga el pueblo que por cumplir con el fisco y enfrentar la inflación reinante, ha retrocedido económicamente años luz. El mensaje presidencial ha sido muy claro: "Nadie torcerá mi rumbo". Pero, ¿quién maneja el dinero que les quitan al pueblo? ¿Es tanta la avaricia oficial? Negarse a una distribución razonable que elimine el impuesto a los salarios, que no son ganancias, se recuperen sueldos y jubilaciones significa que estamos frente a la gran estafa del Estado a los argentinos.
Paola Riviera / paola.riviera@yahoo.com.ar