Edición Impresa

"La gente quiere reírse, vamos a morir todos y el humor seguirá vivo"

Omar Capacci y Sandra Harford adelantan cómo será "Reíte, decime qué se siente", que estrenan mañana en el Tronador y celeba los 25 años de Kiene Soneto.

Martes 16 de Diciembre de 2014

Los Kiene Soneto desafían a los amargados con el título de su espectáculo: "Reíte, decime qué se siente". La cita de referencia, con un claro guiño al cántico que alentó a la Selección Argentina en el Mundial de Brasil, viene a caballo de una merecida celebración. Es que la agrupación cómica rosarina cumple 25 años de actuación y 24 que se presenta ininterrumpidamente en Mar del Plata. "Tenemos un loco amor por esta carrera", dijo Omar Capacci desde La Feliz, donde mañana, a las 21.30, abrirán la temporada en el imponente teatro Tronador de la Costa Atlántica.

Con una puesta renovada y un espectáculo pensado para todo público, Capacci sale a escena con una ladera de lujo, Sandra Harford, compañera de tablas y de vida. "Hace años que trabajamos codo a codo y lo hacemos desde la pasión", dijo Harford.

El elenco, con el que se presentará de miércoles a domingo en esta semana, y desde el martes próximo hasta el domingo, desde la semana que viene hasta el 17 de marzo, está integrado además por Gustavo Capacci, Ramiro Bal, Marcela Consorti, Melisa Prior, Eugenia Zabielsky y Gisel Colli.

El teatro Tronador, con 950 localidades y ubicado en Santiago del Estero 1744 de Mar del Plata, implica una cierta jerarquía para este grupo que, con un trabajo de hormiga, ya tiene un nombre propio no sólo para los rosarinos sino para los turistas de todo el país que arriban a la ciudad balnearia.

"En este teatro Tronador actuó el Negro Olmedo por última vez en el 88, el año en que murió. Yo me acuerdo que ese año lo vine a ver en primera fila, y apenas volví a entrar al Tronador me fui a sentar en la misma butaca, 26 años después, las vueltas de la vida", recordó nostálgico Capacci, quien admitió que en algún momento de su carrera "todos quisimos ser Olmedo".

Omar Capacci y Sandra Harford dialogaron con Escenario para compartir algunas de las sensaciones que les representa este momento tan especial de su carrera. "Tenemos un loco amor por esta carrera, pero además una convicción y constancia de estar en el camino correcto", destacó Capacci.

"Lo que caracteriza a Omar son los monólogos y sus salidas insólitas fuera del libreto", dijo Sandra Harford, que en este espectáculo tendrá mucha mayor participación que en temporadas anteriores.

Provenientes de una ciudad con referentes del humor popular, que abarcan desde la impronta clásica ya citada de Alberto Olmedo hasta una estética casi bizarra como la de Pachu Peña y Pablo Granados, Capacci remarcó qué tiene de identidad local el humor que plasman año a año en la temporada veraniega.

"El humor es totalmente rosarino, ya sea desde las costumbres y los hechos cotidianos, vistos desde una óptica familiar y divertida. Eso hace que en estos 25 años representemos a la ciudad con su típico humor", apuntó el actor que tiene en su atípica forma de abrir los ojos una de las claves expresivas para lograr la risa de los espectadores.

"Es un orgullo ser rosarino, en Rosario ni nos damos cuenta, pero la gente que nos viene a ver nos dice «si son de Rosario, son buenos». Pero lo más halagador es que la principal devolución que nos dan es «nos matamos de risa con ustedes». Y eso no tiene precio, es así de simple, la gente quiere reírse. Nos vamos a morir todos y el humor seguirá vivo", dijo Capacci.

Algo cambió y mucho en estos 25 años, es que antes los espectáculos de humor no tenían tanta producción, y ahora, hay que exigirse el doble, no sólo por la competencia, sino porque el público necesita propuestas con mayor agilidad: "En el 91 metíamos dos monólogos y cuatro sketches y ya estaba, ahora hacemos 23 cuadros en una hora y cuarenta minutos, con mucha música, pasos de comedia, monólogos, imitaciones, con una escenografía imponente y con buena iluminación. Es otra cosa".

Capacci defiende el humor blanco, sin palabrotas, para sus obras, aunque no elude algún costado picaresco en la puesta. "A lo mejor en el afiche se muestra una cosa que no somos, porque no basamos nuestro show en el cuerpo de las chicas. Además nos cuidamos al hablar, no me cae bien decir groserías, lo nuestro tiene mucho de humor ochentoso", indicó.

Y si se trata de rescatar el humor de los 80, el sketch es amo y señor. "Los sketches son los puntos fuertes del show, ya que con Sandra Harford hacemos una dupla de comicidad que traspasa al público y va más allá del texto", destacó el actor.

A su turno, Harford indicó que hay un trabajo de los Kiene Soneto "basado en los hechos cotidianos, con sátira e ironía, y en la que los temas de la actualidad, con cierta ridiculización de algunos personajes, enganchan al público con el humor".

Para Capacci, la apuesta de este año en el Tronador marca un inevitable salto en su carrera, aunque no se la cree: "El año pasado estuvimos en el Roxy, que también es un teatro importante, y de una capacidad similar a este, pero hacíamos menos funciones. En cambio ahora vamos actuar toda la semana menos los lunes, y el objetivo es seguir creciendo y aprender a aprovechar el momento. No te olvides que seguir trabajando de esto, y haciendo humor, es lo más maravilloso que te puede pasar".

No hay dudas que, en esta temporada de festejos, Kiene Soneto ya tiene la respuesta sabida a "Reíte, decime qué se siente".

Personajes de acá a la vuelta

Al repasar lo mejor de los 25 años, Capacci recordó al Teletubbie y al Batman jubilado, pero este año archivó esos personajes e irá por más. “Voy a hacer a Esmeralda, la del jorobado de Notre Dame, y voy a hablar del subsidio a los travestis”, dijo el actor. Harford hará una coreografía de Gloria Trevi, una sátira de Miranda y el monólogo de una gordita obsesionada por las dietas. Y ambos se lucirán como una pareja de jubilados que va al motel a festejar los 50 años de casados.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario