Martes 26 de Enero de 2016
El ganador del premio Pritzker, arquitecto Alejandro Aravena, se destaca por su ideología, y su incidencia en la metodología de trabajo. Plantea: "Mi filosofía arquitectónica es incluir a la comunidad en el proceso". Basa el poder de diseño en el poder de síntesis. "Cuanto mayor es la complejidad del problema, mayor la necesidad de simplicidad." Ante la creciente globalización de gente que se instala en las ciudades existen variables: escala, velocidad y escasez de recursos. Hacia el 2030, de los 5.000 millones de personas que vivirán en ciudades 2.000 millones estarán por debajo de la línea de pobreza. Una familia de clase media vive bien en 80 metros cuadrados pero cuando no alcanza el presupuesto el tamaño se reduce a 40 metros cuadrados. El planteo realizado en un barrio de Chile fue otorgar 40 metros cuadrados con infraestructura y darles la posibilidad a los dueños de ampliarla a su costo. Demuestra la importancia de las construcciones sustentables y el tercer punto a resaltar: ante la devastación a raíz de un tsunami de una zona costera: "Frente a amenazas geográficas, se necesitan respuestas geográficas". Planteó un bosque costero (espacio público con acceso democrático al río). "El poder de síntesis del diseño trata de hacer un uso más eficiente del recurso más escaso en las ciudades: la coordinación". Conclusiones: 1º, fuerza de autoconstrucción; 2º, sentido común o fuerza de la naturaleza. Basándome en estas premisas, pensé cuántos trabajos se evitarían si en infraestructura de la ciudad se ejecutaran con "coordinación" y ante las recientes inundaciones, si no habría que pensar en una propuesta de bosques paralela a las costas con la implicancia de la democrática utilización de los ciudadanos y que sirva de colchón ante las inclemencias climáticas.
Silvia Buonamico