Domingo 30 de Noviembre de 2008
Con relación a la carta "Una fuente abandonada", publicada el pasado 28 de noviembre, quiero señalar que la fuente del Pasaje Juramento recibe permanente atención del personal municipal, pese a reiterados actos de desaprensivos. Allí suelen vertirse desechos de diversos tipos, los que son retirados cotidianamente por los encargados de la limpieza. La provisión de agua se extrae directamente de la napa subterránea, evitando insumir el líquido potabilizado de red, y está sometida a permanente filtrado. Las algas que se observan se ven notoriamente incrementadas por el aumento de la luz solar y las altas temperaturas, factores estacionales que determinan el proceso biológico. Para su control y desinfección todos los días se vierten nada menos que 30 litros de cloro al 90 por ciento, según lo aconsejado por dictamen técnico oportunamente solicitado. Obviamente, el agua no es apta para consumo.
Miguel Carrillo Bascary
(subdirector general Monumento a la Bandera)